

La inclusión laboral de las mujeres avanza de manera desigual en los sectores estratégicos de la economía global y el ámbito portuario presenta desafíos específicos. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las mujeres representaron cerca del 29% del empleo total en logística y transporte a nivel mundial, pero su participación descendió de forma significativa en las operaciones portuarias y en el transporte pesado, donde distintos estudios sectoriales la ubicaron por debajo del 10%. En América Latina, la brecha se mantiene aún más marcada, con barreras vinculadas a infraestructura, condiciones de trabajo y acceso a posiciones de decisión.
En ese contexto, Terminales Río de la Plata (TRP) y Yusen Logistics pusieron en marcha una iniciativa conjunta orientada a ampliar la participación femenina en el ámbito portuario y logístico, con foco tanto en funciones operativas como en posiciones de liderazgo. El trabajo articulado entre ambas compañías busca generar condiciones concretas para el desarrollo profesional de mujeres en un sector históricamente masculinizado.

La alianza se inscribe en una estrategia más amplia de diversidad e inclusión alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, en particular con aquellos vinculados a igualdad de género y trabajo decente, y con los lineamientos globales de diversidad e inclusión de DP World.
Desde la operación portuaria, TRP avanzó en la construcción de acuerdos con clientes estratégicos para promover cambios estructurales en la dinámica de trabajo. En ese marco, la compañía reacondicionó sus instalaciones con el objetivo de brindar condiciones más cómodas y seguras a las conductoras que ingresan a la terminal, un aspecto señalado de manera recurrente como una de las principales barreras para la inserción femenina en el transporte y la logística.
“En TRP entendemos que la sustentabilidad y la inclusión se gestionan. Esta alianza con Yusen Logistics refleja nuestra convicción de que el desarrollo de una industria portuaria más moderna, segura y competitiva solo es posible ampliando oportunidades, eliminando barreras y generando condiciones reales para que más mujeres puedan desarrollarse en todos los niveles de la operación”, afirmó Patricio Untersander, VP de Asuntos Corporativos de TRP.
La iniciativa se articuló con los programas que Yusen Logistics desarrolló en la Argentina para incrementar la presencia de mujeres en el transporte pesado, un segmento clave para el funcionamiento del comercio exterior y la economía real. A través de acciones de formación y desarrollo profesional, la empresa buscó ampliar la base de talento disponible, introducir mayor diversidad en la cadena de valor y fortalecer la competitividad del negocio.
“Para que la inclusión sea real, necesitamos pensar en toda la cadena de valor. Nuestras conductoras pasan muchas horas en terminales portuarias, por eso es clave generar condiciones adecuadas en esos espacios. TRP trabajó desde el primer día con nosotros para pensar soluciones en este sentido. Mejorar la infraestructura y la experiencia en estos puntos no solo optimiza la gestión, sino que permite que las profesionales disfruten más de su trabajo en cada etapa del proceso”, sostuvo Anahí Perharic, HR & Sustainability Manager de Yusen Logistics.
Diversos informes del Banco Mundial y de asociaciones internacionales del sector portuario señalaron que la participación de mujeres en roles operativos y de liderazgo mejora los estándares de seguridad, eficiencia y clima laboral, además de ampliar la disponibilidad de talento en un contexto de creciente demanda logística. Sin embargo, coincidieron en que esos avances solo se consolidan cuando las políticas de inclusión se traducen en acciones operativas concretas.
La experiencia desarrollada por TRP y Yusen Logistics busca precisamente avanzar en ese sentido, trasladando una visión global a medidas adaptadas al contexto local. La articulación entre operador portuario y empresa logística deja en evidencia que la inclusión de mujeres en el sector no depende únicamente de discursos o compromisos formales, sino de decisiones de gestión que impacten en la operación diaria.















