Augusta Women's Amateur

Agustina Zeballos, representante argentina en el ANWA

La joven golfista se convirtió en la primera mujer argentina en jugar el certamen y conoció el campo más emblemático del mundo. En 2019 y 2020, participó del circuito El Cronista Open Golf.

En abril de 2018 tuvo lugar un anuncio de enorme relevancia para el mundo del golf. Aquel día, el presidente de Augusta National anunció para el año siguiente la organización de un campeonato para las mejores jugadoras no profesionales del mundo, un reconocimiento merecido y fruto de la lucha y el trabajo de todas las mujeres en el ámbito del golf.

Si bien aún resta la realización de un torneo profesional dado que es el único Major sin certamen femenino, implicó un avance en el camino a derribar arcaicas medidas que relegan a las mujeres en el golf. En la edición de este año, Agustina Zeballos  se convirtió en la primera argentina en participar del certamen y cumplir el sueño de todo golfista de conocer el campo.

Desde muy pequeña, Zeballos se destacó por su juego y ganó campeonatos. Con solo 11 años ganó un certamen del Ranking mayor en el club Náutico Hacoaj y llegó a hándicap 0. Continuó sumando logros hasta que una lesión le impidió competir durante casi dos años. En la etapa final de su puesta a punto, en 2019 participó en varias fechas del circuito El Cronista Open Golf con actuaciones sobresalientes. Luego, cerró el año de forma brillante y recibió la invitación para jugar el Augusta National Women's Amateur.

Un sueño hecho realidad

Tras la cancelación de la edición del 2020 debido a la pandemia causada por el coronavirus, las jugadoras amateurs más destacas tuvieron la oportunidad de formar parte del segundo torneo femenino de Augusta.

La argentina acumuló 11 golpes sobre el par, con lo cual no superó el corte. En la primera jornada, completó 74 impactos (+2) producto de tres birdies y cinco bogeys mientras que en la segunda ronda registró un birdie y ocho bogeys y un doble bogey. Por su parte, la japonesa Tsubasa Kajitani (73-72-72) se quedó con el título luego de superar en el primer hoyo de desempate a Emilia Migliaccio.

Las primeras dos jornadas tuvieron como escenario el Champions Retreat y las mejores 30 jugadoras disputaron la ronda final en Augusta National. El día previo al desenlace, el club abrió sus puertas y todas las participantes del certamen conocieron el mítico campo de golf.

-¿Qué sensación tuviste al conocer el campo de Augusta National?

-Fue muy emocionante, es algo que no me voy a olvidar nunca. Aún no puedo creer que lo haya conocido. Toda la experiencia de participar del torneo fue increíble. La cancha tiene mucho movimiento tanto en los greens como en los fairways. Es muy diferente a lo que se ve por la televisión, me sorprendió muchísimo.

-¿Tenes algún hoyo preferido?

-El par 3 del hoyo 12 es el mejor. Si bien cuando fui no habían llegado a florecer las flores, realmente es el más lindo que hay. Desde ahí se puede ver el green del 11 y también el fairway del 13. Es verdaderamente precioso.

-¿Cómo fue el trato por parte del club?

-Súper especial. El torneo está organizado para que las jugadoras se sientan lo mejor posible. Pusieron el foco en que estemos acompañadas y la pasemos bien. Es un torneo único y resulta muy significativo por el impulso que le dan al golf femenino.

-¿Cómo fue tu preparación a comienzos de año?

-Llegué con poca competencia. La mayoría de las chicas, al jugar en Estados Unidos tienen un ritmo de competencia más alto del que yo pude alcanzar. En comparación a lo que hubiese sido disputarlo el año pasado puede ser que me haya perjudicado ya que en 2019 estuve jugando muy bien y sentí el hecho de haber parado un año. Principalmente en el manejo de los nervios que te da la competencia.

-¿Te sentías con confianza en tu juego por haber ganado El Federal?

-Siempre tengo confianza en mi juego, es en lo que más me apoyo. Cuando voy a jugar sé que tengo que confiar en lo que tengo y en mi preparación. Haber logrado el título en El Federal fue importante.

 -¿Qué sensación te dejó tu gran primera ronda?

-Estuve muy precisa con el juego corto, lo cual me permitió completar una buena ronda. En los primeros hoyos estaba bastante nerviosa, pero me fui soltando. Los birdies conseguidos lo demuestran. La clave estuvo en confiar en mi juego.

-¿Cómo sentiste la cancha?

-Nunca jugué en una cancha tan complicada. Los greens eran muy duros y tenían mucho movimiento. Había lugares donde si no hacías el tiro justo, la pelota se iba y quedaba muy lejos. Me llevó los palos un caddie de Augusta que fue de mucha ayuda para calcular las distancias.

-¿En la segunda ronda te condicionó estar pendiente del corte?

-Mi objetivo principal era pasar el corte. Obviamente sentí mucho la presión por lo que quería hacer, sumado al viento que estuvo más fuerte. De todas formas, tengo responsabilidad y hago una autocrítica porque algo falló más allá de las condiciones que pudieron haberme afectado. Es parte de la experiencia que necesitaba vivir.

 -¿El máximo aprendizaje que te llevas es el manejo de esas sensaciones que se viven a lo largo de un torneo?

-La primera ronda me dio la pauta que tengo el juego para competir con las mejores del mundo mientras que la segunda me indicó que me falta aprender a controlar la presión de pasar el corte. Pero bueno, no es algo que se pueda controlar en el momento. Me quedó la espina porque creo que podría haber pasado el corte.

La experiencia en El Cronista Open Golf

Tras casi dos años alejada de las canchas por una lesión en la espalda, en 2019 Agustina Zeballos se incorporó al circuito El Cronista Open Golf y participó en algunas fechas.

-¿Cómo llegaste a participar de El Cronista Open Golf?

-Con mi papá antes de volver a competir en los torneos de Ranking Argentino de Aficionadas de acá en Argentina, estuvimos jugando distintos torneos de 18 hoyos para volver a agarrar ritmo. Mi papá había visto en la página de El Cronista que hacían un torneo del que participan algunas personas que él conocía y entonces nos pareció interesante ir a jugar.

Dos juniors de lujo Agustina Zeballos y Guido Fraga

-¿Qué recuerdos tenes de tu paso por el circuito?

-En los torneos de El Cronista siempre encontré un poco más de soltura y de relajamiento. Recuerdo principalmente el hecho de pasarla bien y disfrutar del golf. Lo bueno es que todos los que van a jugar encuentran la misma felicidad en el deporte y eso es algo muy lindo.

-¿Qué fue lo más positivo de aquella experiencia?

-Siempre la pasé muy bien. He conocido mucha gente que son excelentes personas y siempre me he divertido mucho. En general esto me cuesta un poco más porque me pone muy nerviosa jugar dado que me importa mucho y en todos los torneos quiero hacer lo mejor.

Una carrera cargada de triunfos

Con solo 19 años , Zeballos acumula una notable cantidad de títulos y en torneos de mucho prestigio. En 2015 conquistó el Campeonato Argentino de Aficionadas, el Abierto de Damas y el Optimist International Junior Golf Championship de Estados Unidos.

En junio de 2016 logró el Thunderbird International Junior organizado por la American Junior Golf Association y el Campeonato Nacional por Golpes. Además, finalizó en la quinta posición en el Annika Invitational y representó al país en la Copa Andes en dos oportunidades.

Luego, en 2019, obtuvo el Abierto de Golf de Jockey Club de Rosario, registró su segunda victoria tanto en el Abierto de Damas como en el Campeonato Nacional por Golpes y se consagró en el Annika Invitational Latin America disputado en Uruguay.

-¿El triunfo en el Annika Invitational Latin America 2019 fue el título más importante de tu carrera?

-Si bien para mí todas las victorias son importantes, esa tiene una emoción adicional porque haberlo logrado frente a Annika (Sorenstam) fue algo muy lindo. También por el hecho de jugar con las mejores jugadoras de Latinoamérica y demostrarme que todavía tenía el juego para competir con ellas. En la Argentina ya había estado jugando muy bien, pero me dio mucha satisfacción poder hacerlo afuera y sin sentir presión, solo los nervios lógicos de la competencia.

-¿Qué opinas del trabajo que hace la fundación ANNIKA para el desarrollo del golf femenino?

-No tengo más que agradecimiento con ella y con su fundación. Se ve el esfuerzo que ha hecho junto con la R&A para organizar el torneo. De la misma forma que Augusta, el Annika Invitational Latin America es una motivación para todas. Más que nada que Annika esté ahí presente, que haga una clínica, tener la oportunidad de hablar con ella, que es muy humilde, es invaluable.

-¿Y con respecto al trabajo de la Asociación Argentina de Golf?

-En lo personal considero que sin el torneo del Ranking no estaría donde estoy. La AAG me ha dado mucho, me ha llevado a jugar los torneos que considero más importantes por la experiencia que me dejaron. A partir de las designaciones que me ha dado, pude desarrollarme y así llegué al lugar en que estoy hoy.

-¿Cuáles son tus planes para este año?

-Por ahora, mi intención es jugar los torneos que hay en Argentina y quizás después volver a competir en Estados Unidos, donde tengo una invitación para un certamen. Lo ideal sería poder agarrar ritmo en certámenes más importantes que tienen una presión adicional para prepararme de cara al profesionalismo, que es a lo que aspiro. Y quizás intentar alguna clasificación y poder hacerme profesional a fin de año. Tengo que analizarlo porque haber participado Augusta National Women's Amateur me dio ganas de volver a jugarlo y sacarme la espina de no haber superado el corte.

-¿Descartas la idea de estudiar en Estados Unidos?

-Esa idea la tuve cuando era más chica. Después de la lesión, el golf se convirtió en mi prioridad absoluta. Dejar de jugar fue como haber perdido la fuente de mi felicidad, entonces cuando me recuperé y pude volver a competir me enfoqué por completo. Quiero dedicarme al golf y creo que este momento es el que tengo que dedicarle tiempo, por lo tanto me parece que no hubiese podido combinar las dos cosas. 

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