Tras conocerse la renuncia de Steve Jobs como CEO de Apple, una de las mayores tecnológicas del mundo, llegan a su fin las especulaciones del mercado sobre el futuro del creador de la compañía dueña del iPod, el iPhone y el iPad, que revolucionaron al mercado, pero surgen más incertidumbres sobre el devenir de la empresa que acaba de convertirse en la mayor comercializadora de teléfonos inteligentes, corriendo del podio a la finlandesa Nokia.
Jobs, alma mater de la firma de la manzana, creada en la década del 70, renunció ayer a su cargo, aunque pidió mantenerse como presidente.
En una carta enviada a la tecnológica, Jobs indicó que ya no puede satisfacer sus labores y expectativas como CEO de Apple.
La salida de Jobs era inminente a partir de que en enero solicitara su segunda baja médica. Los problemas de salud del magnate, que es además el máximo accionista individual de The Wat Disney Company, se conocen hace ya algunos años.
Jobs había superado un cáncer de páncreas en 2004 y en enero de 2009 había pedido una licencia, cuando fue sometido a un trasplante de hígado. En enero pasado había dicho que esperaba estar de vuelta tan pronto como pueda, sin ofrecer más precisiones.
El mismo Jobs, que en 1985 se alejó de la empresa que él mismo creó por diferencias con la cúpula dirigencial, regresó en 1997. Ahora, tras su renuncia, recomendó a la empresa ejecutar el plan de sucesión y nombrar a Tim Cook, que ocupó su lugar en estos meses, como su sucesor.
Tras conocerse la noticia, anunciada al mercado por la propia empresa, las acciones de Apple se desplomaban después de cerrada la bolsa 7% en Estados Unidos.
La reacción del mercado se dio pese a que la compañía confirmó que todo se hará según la voluntad de Jobs: quedará como presidente del consejo y Cook será el CEO.
La renuncia de Jobs se da en un contexto de crecimiento, pero al mismo tiempo, de una competencia feroz.
Dentro del sector tecnológico, Apple podría pasar a ser la firma de mayor facturación en el mundo si Hewlett Packard decide finalmente escindir su segmento de computadoras personales. Por su parte, la empresa fundada por Jobs junto con su cofundador, Steve Wozniak espera superar cómodamente este año la barrera de los u$s 100.000 millones de facturación. En la carrera se alistan también la surcoreana Samsung Electronics y la eterna IBM (lleva operando desde 1888).
En esta guerra, Apple logró bloquear temporalmente en Europa las ventas de la Galaxy Tab, la tableta de Samsung que compite con el iPad, a la que acusó de copiar sus diseños.
Además de las tabletas y teléfonos inteligentes, que explican el descomunal crecimiento de la facturación de Apple en los últimos años, la empresa está presente en el segmento de software con los sistemas operativos Mac e iOS, el explorador de contenido multimedia iTunes y los programas iLife (de creatividad y multimedia), iWork (de productividad) y Final Cut Studio (de edición de vídeo profesional) entre otros, y el navegador web Safari.
Cuando Apple está por lanzar al mercado la quinta edición de su iPhone. el mercado le hizo ver a la firma que deberá atravesar la tormenta de la incertidumbre para lograr volver a navegar aguas más seguras.