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La velocidad de las transformaciones tecnológicas y económicas reconfiguró las exigencias que recaen sobre las mesas de decisión corporativas. En el escenario actual, los planes estratégicos tradicionales se ven superados por una realidad que se mueve con mayor rapidez que las proyecciones.

Hay habilidades que pasaron a ser muy importantes. Antes hablábamos de las habilidades técnicas como algo básico, como lo más importante; se hablaba mucho de la especialización. Y hoy, si bien es condición necesaria, no es suficiente”, definió María Constanza Quiñones, directora de Recursos Humanos de SAP. La ejecutiva señaló que los contextos actuales exigen que quienes conducen “sepan navegar la incertidumbre y contribuir a dar claridad en contextos súper inciertos para los equipos”.

Bajo esta perspectiva, el rol de la dirección debe balancear los resultados comerciales con el cuidado de las personas. “Hoy todos los líderes tienen que trabajar en los objetivos de negocio, así como también en liderar las transformaciones aportando claridad, seguridad psicológica con una dosis de humildad muy grande”, sostuvo Quiñones. Y agrego: “En una empresa tecnológica en particular, es muy importante saber que el conocimiento tiene fecha de vencimiento y que uno tiene que aprender a aprender”.

En este sentido, introdujo un factor temporal crucial para la supervivencia corporativa: “Una variable que se agrega hoy en día tiene que ver con aprender rápido. Antes era un proceso en el que cada uno podía tener su tiempo; hoy, el que gana, el que tiene una ventaja competitiva a nivel individual y colectivo es aquel que sabe aprender más rápidamente”.

El conocimiento es una commoditie

Por su parte, Silvana Bergonzi, ex-CEO y directora independiente, señaló: “El conocimiento se está convirtiendo cada vez más en una commoditie”. Para la especialista, la volatilidad actual transformó los entornos corporativos de una manera drástica: “En este momento, los líderes necesitan tener mucha capacidad de comunicación y en doble vía para poder navegar esos momentos que dejaron de ser de incertidumbre y pasaron a ser de incerteza”.

Frente a un contexto donde las variables cambian de forma imprevista, Bergonzi destacó que la toma de decisiones requiere de atributos que van más allá del análisis de datos. “Estamos en un contexto en el que la realidad cambia más rápido que los planes que podemos hacer, por eso es importante también tener mucho coraje para tomar decisiones cuando tenés que navegar con niebla”, describió, y añadió que es indispensable tener templanza “porque en definitiva estamos todos un poco en ese contexto tan volátil que hace que muchas veces no sea tan clara la decisión que hay que tomar y sin embargo tenemos que tener el coraje para tomarlas”.