Bauer do Brasil, la filial de la compañía austríaca del agro, desembarcó en la Argentina hace ocho meses de la mano de su socio local, Grupo Criolani. Ahora, la empresa, dedicada a comercializar maquinaria agrícola, estima, en los próximos cuatro años, alcanzar el 20% de participación en el mercado de riego local, la misma cifra que actualmente tiene en el mercado brasileño.
De esta manera, Bauer, en alianza Criolani, una empresa familiar con 60 años años de trayectoria en la comercialización de maquinaria agrícola, buscará duplicar la cantidad de tiendas en ese periodo. Hoy cuentan con seis puntos de venta.
De hecho, la demanda del mercado argentino ya tuvo impacto en la operación regional: hasta el momento, las ventas hacia el país explicaron un aumento del 5% en la capacidad productiva de la planta de Brasil.
En ese marco, la compañía cerró 2025 con ventas por u$s 4 millones desde Brasil hacia la Argentina, canalizadas a través del Grupo Criolani, operaciones que se tradujeron en cerca de u$s 6 millones en facturación en el mercado local. Con ese punto de partida, para este año, la empresa proyecta un crecimiento del 50% en su facturación anual.
Hoy, la Argentina se ubica como el segundo mercado más relevante de la región para la compañía, detrás de Brasil. La firma también opera en Uruguay, Bolivia, Chile, Colombia, Guatemala y México.
“Vemos muy bien el mercado argentino. En lo que respecta a maquinaria, Argentina tuvo muchos años sin ningún tipo de inversión. Entonces, tiene un mercado desfasado que ahora busca volver al nivel que tenía antes. Es por esto que vamos a poner mucha atención, esfuerzos y personas para desarrollar el mercado argentino. Nuestra intención ahora es tener una mayor penetración en el sur del país”, dijo Rodrigo Parada, co-CEO de Bauer Latam y director global de Ventas y Marketing del Grupo Bauer.
Ahora, la firma evalúa la posibilidad de realizar el ensamblaje final de su producción en el país.
Actualmente, Bauer tiene dos fábricas desde donde se importa la maquinaria: una en Austria y otra en Brasil. Si bien no proyecta instalar una planta productiva en la Argentina, la compañía analiza un esquema de ensamblaje local para mejorar la logística y reducir costos de transporte en un 15 por ciento.
La compañía tiene seis tiendas en el país, ubicadas en Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos.
“El negocio está creciendo e incrementando su participación en el mercado. Ahora vamos a abrir una nueva tienda en Rosario que es parte de la expansión que proyectamos tener en el país”, señaló.
La firma extranjera anunció sus intenciones de llegar a la Argentina con sus productos en abril de 2024, tras la asunción de Javier Milei al frente de la Casa Rosada.
La austríaca, sin embargo, ya estuvo presente en la Argentina. De hecho, tenía una fábrica en la Provincia de Buenos Aires, donde ensamblaba equipos, vendía pivotes y carretes y tenía un centro de distribución. Sin embargo, la firma decidió retirarse del mercado local “por motivos comerciales” en 2002.
La especialidad de la empresa de origen austríaco son los aspersores, sistemas de riego, bombas de agua, entre otros. Y, justamente, sus principales unidades de negocios están enfocadas en tecnologías de riego, separación de residuos, gestión de aguas residuales y energías renovables.