Nissan firmó un memorándum de entendimiento con los grupos Simpa y Tagle para que, en una sociedad conjunta, sean el nuevo distribuidor oficial de la marca japonesa en la Argentina. De esa forma, la automotriz asiática completaría su salida directa del país, iniciada el año pasado con el fin de la producción de su pick-up Frontier, en Córdoba.
“En línea con su estrategia global orientada a fortalecer la competitividad y la sostenibilidad del negocio, Nissan Argentina se encuentra evaluando un cambio en su modelo de distribución en el mercado local, asegurando la continuidad de sus operaciones en el país”, informó Nissan, a través de un comunicado.
A continuación, anunció la firma del MOU con Simpa y Tagle, algo que ya había tomado estado público hace un mes. El acuerdo, explicó la empresa nipona, es “con el objetivo de alcanzar la posible transición de su operación comercial en la Argentina a un modelo de distribuidor, con foco en la eficiencia y la agilidad operativa”.
Nissan, cuya red local tiene unos 60 puntos de atención al público entre venta y posventa, aclaró que “un memorando de entendimiento no constituye un acuerdo definitivo”.
“Actualmente, el proceso se encuentra en una etapa de análisis, que implica la revisión detallada de los distintos aspectos del negocio por parte de las compañías involucradas, como paso previo a la eventual firma de un acuerdo definitivo”, agregó.
“Si ese proceso avanzara y se alcanzara un acuerdo final entre las partes, la operación sería transferida al nuevo distribuidor local, pasando a formar parte de NIBU, la unidad de negocios de Nissan que agrupa a 36 mercados importadores de América latina”, completó.
Luego de una primera experiencia en la que estuvo bajo el paraguas de Renault Argentina -a raíz de su alianza global con la francesa-, Nissan operó en forma directa en el país a partir de 2015, luego de comprarle al grupo Antelo la empresa que había sido su representante en el mercado local desde fines de 2011.
Ese take over fue consecuencia del anuncio de invertir u$s 600 millones para radicar producción en la Argentina, algo que se materializó luego de algún intento en los años en los que la manejó Renault en el país. Ahora, el proyecto fue para localizar la Frontier, en una planta a construir dentro del complejo de rombo en Santa Isabel, Córdoba. El modelo compartiría plataforma con Alaskan, la primera pick-up en la historia de Renault, y la Clase X, también debut en esa categoría de Mercedes-Benz. El objetivo era alcanzar las 70.000 unidades anuales entre las tres.
La producción de Frontier comenzó en 2018. Para entonces, la alemana ya se había bajado de la iniciativa, lo que obligó a ajustar los volúmenes. Frontier arrancó con 4213 unidades en 2018 y escaló hasta 10.839 en 2020. Ese año, se incorporó Alaskan a la línea de montaje. En 2022, Nissan produjo 19.500 y Renault proyectó 5000 de su modelo. El máximo volumen de la japonesa fue de 29.519 unidades en 2023. Cayó a más de 16.400 en 2024 y languideció a 12.000 el año pasado.
Para entonces, la decisión del shutdown en Córdoba ya estaba tomada. Concebido como un proyecto exportador -Nissan exportaba mayormente a Brasil y también a Colombia-, la Alaskan de Renault sólo se vendió en el mercado local, donde no superó las 5000 unidades por año. El fin de Frontier también selló la suerte del producto de la francesa.
Sin embargo, esa no es la razón principal de la salida de Nissan del país. Afectada por una crisis financiera que la llevó a negociar una frustrada fusión con Honda, la empresa decidió los cierres de siete fábricas en distintos lugares del mundo, como Japón, México y la Argentina, lo que implicó el recorte de más de 20.000 empleos.
Afectada por varios años de caída de ventas en mercados claves -y grandes- como los Estados Unidos y China, altos costos financieros y demoras en desarrollos tecnológicos y renovación de productos -en especial, en la competencia con marcas chinas-, Nissan prevé una pérdida de unos u$s 4500 millones para el corriente año fiscal, que finaliza este mes. Ya cuando se cayó la fusión con Honda -febrero del año pasado-, la empresa advirtió que tenía caja sólo para sobrevivir 18 meses.
Por tal razón, inició un proceso de repliegue en distintos mercados. A inicios de este año, le vendió su operación en Chile y Perú al grupo español Astara (ex SK Bergé), que vende distintas marcas -entre ellas, KIA- en 19 países de Europa, Asia y los Estados Unidos. El traspaso a Simpa y sus socios sería el siguiente paso de ese repliegue en la región, donde sigue presente en Brasil. En ese país, Nissan tiene la planta de Resende, donde hace el Kicks (relanzado este año) y el Versa.
El año pasado, Nissan registró 15.275 patentamientos en la Argentina, que le valieron un market share del 2,6%, según datos de laAsociación de Concesionarios Automotores de la República Argentina (Acara). Su modelo más vendido fue la pick-up Frontier (6484 unidades), seguido por el Kicks (5519).
En tres meses de 2026, contra un mercado general que cayó 3,1%, los patentamientos de Nissan subieron 14,7%, a 4044 unidades, un share del 2,7%. El Kicks aportó 1578, un incremento del 61% contra las ventas al público que el modelo había tenido en el primer trimestre de 2025.
Por su parte, Simpa es un grupo de capitales nacionales con cinco décadas de trayectoria. Tiene presencia en la Argentina, Brasil, México y Perú. Con planta en Pilar, donde ensambla kits de piezas, su portafolio de marcas incluye Harley Davidson, KTM, Husqvarna, GasGas, Aprilia, Moto Guzzi, Vespa, Piaggio, MV Agusta, Moto Morini, CF Moto, QJMotor, Super Soco y Royal Enfield, además de los vehículos multiterreno Can-Am y los monopatines eléctricos Segway y Ninebot. Además, distribuye plásticos y produce y comercializa herramientas.
A fines del año pasado, Simpa cerró el concurso preventivo al que había ingresado en 2019.
Tagle, en tanto, es un grupo de comercio automotor nacido en Córdoba. Fundado en 1978, como concesionario de Renault, se expandió a la venta de motos, retail multimarca de autos (Autocity y Citydrive) y real estate.
La nueva sociedad a la que Nissan venderá su operación comercial estaría conformada en 90% por Simpa.
En su comunicado, la japonesa resaltó que, si bien dejará de operar directamente, el nuevo esquema comercial garantizará la continuidad de la marca en el país.
“Las operaciones comerciales de Nissan en Argentina continuarán desarrollándose con normalidad, manteniendo la comercialización de su portafolio de productos, el lanzamiento de nuevos modelos y la prestación de los servicios de atención y posventa a través de su red de concesionarios en todo el país. Asimismo, Nissan asegura la continuidad de las operaciones de Nissan Plan de Ahorro”, explicó.
“Este eventual cambio de modelo de negocio no modifica el compromiso de Nissan con sus clientes ni su presencia en el mercado argentino, que seguirá siendo respaldada por la experiencia de la marca con los estándares de calidad habituales”, finalizó el statement.