La idea de que Puerto Madero es una isla muestra argumentos válidos como para considerar cierta esa máxima. En varios aspectos, siempre se movió a un ritmo diferente al del resto de los barrios porteños. Esta situación se da también en el mercado inmobiliario.
Por ejemplo, cuando en algunas zonas las complicaciones de la actividad se hacen notar, en Puerto Madero el panorama es diferente. Sin embargo, en esta oportunidad la historia cambió. A la fuerza, el negocio comienza a mostrarse más receptivo de pesos argentinos, y en Puerto Madero la tendencia es exactamente la misma.
De hecho, ya casi no se observan operaciones en dólares.
Es que los desarrolladores inmobiliarios se debieron a adaptar a la nueva realidad del mercado tras el corralito cambiario, y ahora no tienen pruritos a la hora de aceptar los pesos.
Nos tuvimos que adaptar a la nueva realidad, pero lo cierto es que no nos representa un gran problema porque el 95% de los insumos y materiales que precisamos se venden en pesos. Antes de las trabas para comprar moneda extranjera recibíamos los dólares y luego los cambiábamos a pesos para realizar las compras, explicó a El Cronista Rodrigo Fernández Prieto, director del grupo desarrollador Fernández Prieto y Asociados.
Las publicaciones inmobiliarias, en el caso de esta compañía que comercializa el emprendimiento Zencity, en el Dique 1 de Puerto Madero, se pueden ofrecer en dólares, y quienes paguen en pesos deberán realizar la conversión al tipo de cambio oficial.
En tanto, Ricardo Fernández, director de BDA Realty, la comercializadora del Grupo Alvear, también habla de las necesidades que tienen los empresarios inmobiliarios de amoldarse a las nuevas necesidades.
Los precios se determinan en dólares y se intenta que el pago se haga en esa moneda. Pero está claro que los compradores que no tengan acceso a ellos pueden abonar en pesos, afirmó el empresario.
También en el Dique 1, Creaurban levanta ArtMaría, un mega proyecto de viviendas que ya publicita la venta del emprendimiento en moneda argentina.
La operatoria en todos los casos es la misma. Los contratos se firman en dólares, pero luego se permite la posibilidad de realizar el pago de las cuotas en pesos. Y por lo general los plazos de pago son de entre 18 y 24 meses, ya que se trata de financiación propia de las constructoras.
De esta forma, los desarrolladores se aseguran una actualización de los precios, ofreciéndoles un resguardo.
En los emprendimientos que tomen como referencia el dólar oficial, habrá que saber que esa pauta la marca la pizarra del Banco Nación.
Otra de las particularidades que muestra el mercado de Puerto Madero es que los inversores extranjeros desaparecieron por completo del mapa, a raíz de la crisis en varios mercados y de las complicaciones que luego tendrían para enviar fondos desde la Argentina hacia el exterior.