La industria automotriz argentina atraviesa un 2026 de reacomodamiento. Tras un inicio de año cauteloso, el sector comenzó a mostrar signos de vitalidad a partir de marzo, impulsado por una mayor oferta y la eliminación de trabas fiscales que históricamente pesaron sobre el valor de las unidades.
Si bien la quita de gravámenes permitió un acceso más “ameno” a ciertos segmentos, Pablo Sibilla, presidente de Renault Argentina, advirtió que la capacidad de las terminales para seguir recortando precios está llegando a su límite técnico si no se profundizan las reformas fiscales.
“Estamos viviendo un mercado que arrancó lento en enero pero que a partir de marzo se empezó a recuperar y hoy nos deja en la puerta de un mercado de 2026 que estaría parecido a 2025, con mucha oferta, y eso quiere decir con descuentos grandes de todas las marcas“, explicó Sibilla.
Uno de los motores de esta recuperación fue la progresiva eliminación del esquema tributario. Sibilla recordó que se dejaron de pagar tributos clave, empezando por el Impuesto PAIS y siguiendo por las dos escalas del impuesto interno, conocido como el tributo “al lujo”. “Eso hizo que los clientes pudieran acceder a vehículos con un precio más ameno, accesible“, destacó el presidente de la automotriz francesa.
Precios al límite y presión impositiva
Sin embargo, el optimismo sobre futuras bajas de precio es moderado. Sibilla fue enfático al desmarcarse de las expectativas de reducciones constantes: “Lo que falta a partir de ahora, para poder seguir bajando el precio de los autos, es bajar los impuestos. Cuando me preguntan si van a seguir bajando los precios, respondo que yo desconfío, porque los niveles de margen en la industria son muy finitos“.
El ejecutivo aclaró que los descuentos actuales que se ven en los salones de ventas suelen responder más a una necesidad de rotar stock que a una rentabilidad excedente. “Cuando hay que hacer un descuento salimos empatados o con pérdida en esa versión", detalló.
Bajo esta premisa, la visión de Renault es clara: no hay espacio para mayores reducciones en el mercado actual sin cambios adicionales en la parte fiscal. “En los últimos meses hubo un amesetamiento, los precios se mantuvieron en general, con algún retoque en algún modelo o marca", observó. En este escenario, la financiación se vuelve el pilar de las ventas, representando el 45% de las operaciones de la marca a través de planes de ahorro y su financiera Mobilize, con mayor incidencia en autos de paseo que en pick-ups.
Finalmente, Sibilla enmarcó esta realidad en la estrategia global de la compañía, que bajo el concepto de “Renaulution” priorizó el paso del volumen al valor. “Fue pasar de vender muchos autos con un margen menor a tratar de generar un margen más holgado para poder seguir invirtiendo en el futuro. Aceptamos perder market share en algunos mercados para trabajar en una rentabilidad sustentable“, explicó. Esta visión continuará con el plan “Future Ready” (2027-2030), que contempla una ofensiva de 14 lanzamientos manteniendo la premisa de la rentabilidad sostenible como eje del negocio en la Argentina.