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Durante años, barrios como Palermo, Recoleta o Belgrano concentraron la mayor parte de la demanda inmobiliaria en la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, la suba sostenida de precios y la búsqueda de una mejor calidad de vida empujaron a los jóvenes a explorar nuevas zonas que, hasta hace poco, no figuraban entre las primeras opciones.
Hoy, hay un corrimiento hacia barrios que ofrecen una combinación más equilibrada entre costo, conectividad y vida cotidiana. No se trata solo de pagar menos, sino de encontrar entornos con identidad propia, buena infraestructura y servicios accesibles a pocas cuadras.
“Zonas como Villa Crespo, Coghlan, Villa Urquiza, Saavedra, Chacarita e incluso Parque Patricios vienen ganando protagonismo porque ofrecen una combinación muy interesante entre calidad de vida, conectividad y valores todavía más accesibles que Palermo, Belgrano o Recoleta”, explica Luciano Farez, ingeniero civil y CEO de la constructora Felanix, en diálogo con El Cronista.
Los barrios que ganan terreno
El crecimiento de estos barrios no es casual. “Son barrios que tienen acceso a trenes, subtes o corredores de transporte importantes, cuentan con una buena oferta gastronómica y comercial, y al mismo tiempo conservan cierta escala barrial que muchas personas valoran. Esa combinación es la que hoy está impulsando gran parte de la demanda”, indica Farez.
Villa Crespo, por ejemplo, se posiciona como una alternativa directa a Palermo, ya que permite aprovechar su oferta cultural y gastronómica pero con precios más accesibles. En mayo de 2026, alquilar un departamento de dos ambientes allí cuesta en promedio $ 862.824 por mes, por debajo de los $ 931.278 que se pagan en Palermo.
En tanto, zonas como Coghlan ($ 880.048), Villa Urquiza ($ 882.104) y Saavedra ($ 894.605) consolidan su atractivo por la combinación de espacios verdes, tranquilidad y buena conexión con el resto de la Ciudad.
Opciones más accesibles: el sur y el oeste
Para quienes priorizan el precio, el sur y el oeste de la Ciudad siguen ofreciendo las opciones más económicas. Barrios como Parque Patricios ($ 783.004), San Cristóbal ($ 761.700), Constitución ($ 737.423) o Flores ($ 765.212) se destacan por valores más bajos en comparación con el corredor norte.
En el extremo, Lugano se ubica como el barrio más accesible, con un promedio de $ 642.611 mensuales para un dos ambientes, mientras que Puerto Madero lidera el ranking con $ 1.285.939.
“Más allá de los valores puntuales, que cambian permanentemente según el mercado, lo que observamos es que existe una diferencia significativa respecto de los barrios más consolidados del corredor norte. Para quienes buscan independizarse, estos barrios representan una oportunidad interesante porque permiten acceder a una vivienda propia o alquilar con una relación costo-beneficio más favorable, sin resignar conectividad ni acceso a servicios”, sostuvo Farez.
Qué hace atractivos a los nuevos polos
Hay factores estructurales que explican el crecimiento de estos barrios. En muchos casos, se trata de zonas que atravesaron procesos de transformación urbana en los últimos años.
En Coghlan, por ejemplo, el desarrollo de nuevos emprendimientos inmobiliarios vino acompañado de la llegada de cafeterías, espacios de trabajo y comercios que redefinieron la vida barrial. Villa Crespo, en tanto, capitaliza su cercanía con Palermo y su identidad en expansión.
Parque Patricios es otro caso emblemático. El impulso del Distrito Tecnológico atrajo empresas, inversiones y mejoras en el espacio público que ayudaron a transformar el barrio y generar una dinámica distinta que hoy atrae tanto a usuarios finales como a inversores.
“Son barrios que logran un equilibrio muy atractivo entre precio, conectividad, calidad de vida y potencial de crecimiento”, explicó el ejecutivo.
Los barrios “ideales” para independizarse hoy
Si bien no existe una única respuesta, hay zonas que concentran gran parte del interés de quienes buscan su primera vivienda. “Si pensamos en alguien joven que busca una buena combinación entre calidad de vida, conectividad y potencial de valorización, hoy miraría con atención Villa Urquiza, Saavedra y Coghlan”, recomendó Farez.
El atractivo viene de la mano de la cercanía con nodos de transporte, acceso a espacios verdes, una oferta comercial en expansión y una vida más tranquila que en los barrios más congestionados.