Los reguladores antimonopolios de Brasil aprobaron con condiciones la fusión que creó al gigante alimentario Brasil Foods, que se comprometió a vender plantas, marcas y otros activos, según informó Reuters. La firma venderá cuatro mataderos, 10 plantas de procesamiento de alimentos y otras cuatro instalaciones
El Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) de Brasil respaldó un plan en virtud del cual Brasil Foods venderá un 80% de la capacidad de producción de su marca estrella Perdigao y detendrá la venta de algunos de sus productos por entre tres y cinco años. El acuerdo privará a la compañía ventas de un estimado de 730.000 toneladas de alimentos procesados en el mercado interno y Brasil Foods no tendrá permiso para crear una nueva marca para reemplazar a Perdigao durante el período en que estén vigente las restricciones.
El acuerdo evita una fragmentación forzada de Brasil Foods, el gigante de alimentos procesados que tiene su sede en San Pablo, que nació de la compra en 2009 de la endeudada Sadia por parte de su rival más pequeña, Perdigao.
A principios de junio hubo un revés para la fusión que creó Brasil Foods luego de que un miembro del ente regulador de la competencia votó en contra de la fusión que que dio origen a la firma alimentaria
El resultado es una gran victoria para Brasil Foods, cuyas marcas dominan las estanterías de supermercados en todo Brasil, y cuyo costo en el caso de una fragmentación de la compañía habría sido mucho mayor que la liquidación de algunos activos y marcas.
Brasil Foods es una de las mayores fusiones facilitadas por el Gobierno y es parte de los esfuerzos del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva para crear conglomerados nacionales en sectores considerados estratégicos, como materias primas, procesamiento de alimentos y telecomunicaciones.
El estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) ayudó a Perdigao a inyectar capital fresco en Sadia, que a fines de 2008 estaba al borde de la quiebra luego de informar de miles de millones de dólares en pérdidas durante la crisis financiera mundial.
La cotización de las acciones de Brasil Foods se interrumpió en la Bolsa de Valores de San Pablo mientras el CADE decidía sobre el caso.
Los títulos saltaron un 2,2% el martes a 26,01 reales. Los papeles subieron un 4,3% el mes pasado por expectativas de que se llegara a un acuerdo que salvara la fusión. En paralelo, las acciones de la compañía que cotizan en Estados Unidos treparon un 3,4% el martes a u$s 16,83.
Los reguladores apuntan a reducir la participación de mercado de Brasil Foods a alrededor de un 45% en cerca de 10 negocios clave, para permitir la creación de un rival de gran tamaño que pueda desafiar a Brasil Foods en algunos mercados clave.