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El huevo está presente en millones de desayunos y, aún así, sigue siendo uno de los alimentos que no se aprovecha como debería. La forma en la que la mayoría lo consume por la mañana no siempre coincide con lo que realmente necesita el cuerpo para absorber sus nutrientes.
Cuando se habla de comer huevos, casi todos creen que ya saben hacerlo “bien”. Sin embargo, nutricionistas y estudios oficiales coinciden en que hay prácticas que se adoptan con el tiempo pero que lejos de ser de utilidad, reducen sus beneficios o directamente anulan parte de su valor nutricional. El problema no es el huevo, sino cómo se prepara y qué parte se descarta.
Elegir huevos para el desayuno puede ser una decisión muy saludable, siempre que se entienda qué aporta cada parte y cómo aprovecharla sin caer en mitos que siguen circulando.

Cómo comer huevos por la mañana para aprovechar todos sus beneficios nutricionales
El huevo es considerado uno de los alimentos más completos y accesibles dentro de la dieta diaria. En México, además de ser una fuente clave de proteína animal, cumple un rol central en la alimentación familiar por su valor nutricional y facilidad de preparación.
La clara está compuesta principalmente por albúmina, una proteína de alta calidad biológica. Para aprovecharla correctamente, debe consumirse cocida, ya que en crudo su digestión es incompleta y puede aumentar el riesgo de infecciones. La yema, en cambio, concentra grasas saludables como la lecitina, además de hierro, azufre y vitaminas A, B, D y E.
Consumir solo claras, como muchas personas hacen por la mañana, implica perder una parte fundamental de los beneficios del huevo. Aunque la yema contiene colesterol, su equilibrio de grasas tiene un efecto protector y, en la mayoría de las personas, no eleva significativamente el colesterol en sangre.
Beneficios reales del huevo y errores comunes al comerlo todos los días
Uno de los errores más frecuentes es creer que los huevos rojos son más nutritivos que los blancos. En realidad, la diferencia es solo el color del cascarón: su composición y valor nutrimental son exactamente los mismos. Otro mito extendido es lavar el huevo antes de guardarlo, lo que puede facilitar la entrada de bacterias.

Para aprovechar todos los beneficios del huevo por la mañana, es importante considerar estas recomendaciones:
- Consúmelo siempre cocido: hervido, escalfado, al horno o frito.
- Evita comerlo crudo, ya que aumenta el riesgo de salmonela.
- No lo laves antes de refrigerarlo; si está sucio, límpialo con un paño seco.
- Revisa que el cascarón esté intacto, sin fisuras ni rupturas.
- Consérvalo siempre en el refrigerador.
- Lávate las manos después de manipularlo para evitar contaminación cruzada.
El huevo no solo es versátil y fácil de preparar, también es una alternativa real a la carne o al pescado. Comerlo bien por la mañana no requiere cambiar la dieta, sino entender que aprovechar sus beneficios depende más del método que de la costumbre.














