El mercado de telecomunicaciones móviles en México enfrenta una desaceleración sin precedentes debido a la incertidumbre y desconfianza de los usuarios frente al nuevo registro de líneas telefónicas impulsado por el gobierno federal.
De acuerdo con datos y análisis de la firma de consultoría The Competitive Intelligence Unit (The CIU), el total de líneas móviles se situó en 158.9 millones en el primer trimestre de 2026. Esto representa un crecimiento de apenas 2.3%, el dinamismo más bajo registrado desde el primer trimestre de 2021.
El mercado experimentó una caída neta de aproximadamente 3.26 millones de líneas en comparación con el cierre del año previo.
Ernesto Piedras, director general de The CIU, dijo en una reunión virtual con medios que directivos del sector de telefonía móvil están preocupados por esta caída.
“Se nos están desplomando las ventas, se nos están desplomando las recargas, el churn, o sea, la tasa de desconexión se nos está disparando como que a la gente le ha dado, voy a usar el término que usaron ellos, miedo este tema del registro de celulares y aquí lo vemos, o sea, no solo no compraron más líneas, sino desconectaron sus líneas”, citó Piedras a los empresarios.
Sondeos recientes elaborados por The CIU revelan que, a pesar de que el 60% de la población conoce la existencia del decreto, la inmensa mayoría de quienes evitan registrarse argumentan temor frente al manejo de información sensible por parte de las autoridades.
Impacto dominó en la economía
De acuerdo con lo expuesto por los analistas de la consultora The CIU, la insistencia gubernamental en mantener la fecha límite del 30 de junio para el registro telefónico expone al país a un riesgo y parálisis sistémica, y no solo a un problema sectorial de telecomunicaciones.
Hace apenas un mes, el 40% de los encuestados por la consultora manifestaba no tener conocimiento alguno sobre la existencia de este registro obligatorio.
Las personas en niveles socioeconómicos más bajos (D y E) son quienes menos tienen conocimiento de la obligatoriedad de este trámite, según la encuesta de The CIU, sólo 49% sabe que debe registrar su línea, frente a un 93% de los segmentos más altos (A / B), lo que podría abrir la brecha de conectividad móvil.
En una economía digitalizada, la telefonía móvil actúa como la infraestructura primaria y el mecanismo de autenticación de múltiples servicios. Si se llega al vencimiento del plazo con más de 100 millones de líneas sin registrar y se procede a la suspensión del servicio, habría impactos indirectos en otras industrias.
Radamés Camargo, analysis manager de The CIU, aseguró que “los impactos van a ser a nivel sistémico, porque necesitamos autenticación para realizar operaciones en los bancos, necesitamos la línea móvil para pedir por aplicaciones de delivery o por aplicaciones de transporte, en cosas que mueven a la economía todos los días”.
A pesar de que el sector de las telecomunicaciones representa formalmente alrededor del 3.5% o 4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional de acuerdo con el INEGI, su parálisis impactaría de forma transversal al resto de los sectores económicos, incluyendo el sector financiero y las actividades primarias, cuyas operaciones dependen de cotizaciones electrónicas y monitoreo logístico satelital, advirtió Piedras.
OMVs, los más afectados
Fernando Esquivel, consultor de The CIU, señaló que el que menos perdió definitivamente es Telcel. “De hecho en su conferencia estaban muy tranquilos, decían: ‘no nos afecta tanto porque nosotros vamos por líneas de alto valor y los que se dejan de registrar pues son de ARPU bajo y lo importante de eso son los ingresos’”.
Piedras aseguró que se vio una caída en todos los jugadores de telefonía móvil, aunque más marcada en los operadores móviles virtuales (OMV) como Bait, de Walmart y OXXO Cel, de OXXO.
“Vimos que la caída fue de todos, pero el motor del sector en los últimos 5 años han sido los OMVs, entonces si no crecen tanto los OMVs se afecta el sector completo”, aseveró Piedras.