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Un estudio global de Fintech Brainfood, State of Fintech 2026, identificó que las stablecoins comenzaron a ganar espacio en los pagos y las remesas al consolidarse como infraestructura para envíos internacionales y manejo de liquidez, un fenómeno que abrió un frente de análisis para economías dependientes de estos flujos, como la mexicana.

En México, el flujo de remesas cayó 5.1% en los primeros diez meses de 2025, lo que representó u$s 3 mil 20 millones menos frente al monto acumulado entre noviembre de 2024 y octubre de 2025, de acuerdo con datos del Banco de México.

Analistas señalaron que esta reducción coincidió con el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y con una política migratoria más restrictiva.

Según el Foro de Remesas de América Latina y el Caribe, México pasó de crecimientos anuales de 25.9% en 2021 a 12.1% en 2022, 7.6% en 2023 y 2.3% en 2024, hasta registrar la caída actual.

Stablecoins ganan terreno por pagos transfronterizos

En este contexto, el estudio de Fintech Brainfood explicó que el crecimiento de las stablecoins se desacopló del mercado cripto y fue impulsado principalmente por pagos transfronterizos, tesorería corporativa, pay-ins y pay-outs, más que por el uso del consumidor final.

El reporte destacó que la liquidación inmediata, la operación continua y la reducción de fricciones comenzaron a generar tensiones con la banca tradicional, particularmente por el riesgo de competencia con los depósitos y los rieles de pago.

Aunque el volumen de stablecoins aún fue reducido frente al sistema financiero tradicional, el estudio señaló que su adopción avanzó como infraestructura integrada a los servicios de pago, un proceso que comenzó a ganar relevancia en un entorno de desaceleración de las remesas y mayores retos en los envíos transfronterizos hacia México.