Mango, una startup mexicana especializada en infraestructura financiera para la industria de la construcción, busca aprovechar el mayor dinamismo de la obra pública y privada para expandir su plataforma de crédito comercial entre empresas y consolidarse como un aliado para pequeñas y medianas constructoras, tras levantar más de u$s6 millones en una ronda semilla.

“Hay un boom tanto de obra privada como pública; es una oportunidad grandísima para que el pequeño y mediano constructor pueda crecer muchísimo”, dijo Sergio Angelini, director general y cofundador de Mango, en entrevista. “Nosotros lo tomamos como una ventaja competitiva”.

La empresa, fundada en 2022, desarrolló un sistema basado en análisis de datos que facilita el acceso al crédito comercial entre distribuidores de materiales y constructoras, un mecanismo utilizado en el sector para financiar proyectos sin recurrir a préstamos bancarios.

Angelini explicó que actualmente cuentan con tres módulos de negocio abierto. Por un lado, la protección de crédito.

“Lo que hacemos es que ayudamos al distribuidor de materiales de construcción con este problema de poder “fiar”, mencionó.

En la industria de la construcción es común la práctica de “fiar”, un esquema mediante el cual los distribuidores entregan materiales a las constructoras con el compromiso de recibir el pago semanas o meses después. Este modelo permite que las obras continúen sin un desembolso inmediato de efectivo, pero también expone a los proveedores al riesgo de incumplimiento, especialmente cuando trabajan con empresas pequeñas y medianas.

Para reducir ese riesgo, Mango utiliza un modelo propio de evaluación que analiza información financiera, operativa y de proyectos de las constructoras.

“A estos distribuidores les decimos: si el constructor no te paga, yo te pago”, explicó el directivo.

Del lado de las constructoras, la plataforma funciona como una carta de presentación financiera que les permite obtener crédito comercial con distintos proveedores sin pagar intereses.

“No es un préstamo bancario; es la posibilidad de que te fíen en muchos lados de manera completamente gratuita si pasas nuestro análisis”, agregó.

La empresa trabaja actualmente con más de 250 compañías, entre distribuidores de materiales y constructoras, con operaciones en siete estados del país. Sin embargo, estima que su mercado potencial supera las 25,000 empresas del sector en México y que posteriormente podría extenderse a otros mercados de América Latina.

Los u$s6 millones obtenidos en la ronda semilla, respaldada por Iron Spring Ventures, Brick & Mortar Ventures e Incisive Ventures, serán destinados a fortalecer su plataforma de protección de crédito y desarrollar nuevos servicios para la conciliación de pagos y la administración de proyectos, además de futuras soluciones de financiamiento para constructoras.

En los próximos 12 meses, la prioridad de Mango será ampliar su presencia en todo el país antes de pensar en una expansión internacional.

“El plan es consolidarnos como la infraestructura financiera de la industria de la construcción en México, de punta a punta”, señaló el cofundador.

Como parte de ese crecimiento, la empresa estima incrementar alrededor de 40% su plantilla, que actualmente supera las 30 personas, para atender la expansión de sus operaciones y el desarrollo de nuevos productos.