

Los proveedores de servicios petroleros del país levantaron la voz de nueva cuenta, pues la deuda de Pemex ya representa un riesgo para la operatividad de la industria alrededor de la empresa estatal.
En este sentido, la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (AMESPAC), que representa a medio centenar de empresas, exigió al Gobierno Federal que la petrolera les pague un adeudo que arrastran desde 2024, mismo que asciende a MXN $27,240 millones.
Los proveedores del sector petrolero enviaron una carta que difundieron a través de sus redes sociales a la presidenta Claudia Sheinbaum, así como a los titulares de las secretarías de Hacienda, Economía, Energía y Pemex, en la que advierten que existen facturas vencidas y, todavía más grave, estimaciones de trabajos terminados que la petrolera no ha querido documentar ni facturar, a través del sistema de Codificación de Pagos y Descuentos (Copade).
La asociación reconoció que existen adeudos de 2025 y 2026 que fueron cubiertos parcialmente, a través del mecanismo Onyx, que corrió a cargo del Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras) y la propia Tesorería de Pemex.
Sin embargo, dijo que el rezago se concentra en las cuentas de 2024, y afecta “severamente” la cadena de valor, a lo que se suma un daño a la producción de petróleo.
Riesgo en el mercado de valores
Algunas de las empresas que integran el organismo cotizan en el mercado de valores, por lo que se han visto obligadas a reflejar los adeudos de Pemex ante la Bolsa de Valores de Nueva York, así como en la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés).
Esta situación crea un efecto dominó, según la AMESPAC, porque compromete también la calificación de deuda internacional de Pemex, y eventualmente afectará también la calificación soberana del país, lo que pone en riesgo los objetivos de inversión en infraestructura planteados en el recientemente anunciado Plan México del Gobierno Federal.
Exigen reconocimiento de la deuda
Ante la situación, la AMESPAC señaló que es necesario reducir los riesgos financieros, operaciones y reputacionales de las empresas afectadas, por lo que hizo una petición que incluye cuatro solicitudes particulares.
En primer lugar, exigen la emisión del reconocimiento de la deuda a través de Copade por los servicios que ya fueron prestados, concluidos y documentados durante el ejercicio de 2024.
Por otra parte, solicitaron la conformación de un grupo de trabajo conjunto entre Pemex, el Gobierno Federal y el sector privado para conciliar y regularizar los pagos.
El tercer punto es que se defina un mecanismo claro y verificable para el reconocimiento, facturación y pago de los adeudos del año señalado y una respuesta formal de las autoridades para brindar certeza a las empresas afectadas.
Dos Bocas, el origen de todos los males
El inicio de la construcción de la refinería Olmeca, uno de los proyectos insignia del expresidente Andrés Manuel López Obrador, aceleró una crisis de deuda con proveedores por parte de la petrolera.
Entre 2018 y 2020, de acuerdo con datos de Pemex, la deuda con proveedores se disparó 260% en relación con el pasivo de 2018 y alcanzó un tope de medio billón de pesos.
Las secretarías de Hacienda, Energía y Petróleos Mexicanos han implementado distintos mecanismos para tratar de reducir la presión de los pasivos con proveedores, que incluyen el otorgamiento de créditos de Banobras a Pemex, así como la posibilidad de emitir deuda en el mercado de valores mexicano para cubrir una parte de los adeudos.
De acuerdo con el reporte financiero de Pemex al cierre del primer trimestre, la petrolera todavía debe MXN $375,121 millones a los proveedores.















