La ampliación de la inversión nacional en infraestructura que anunció la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para la primera semana de enero abrió la posibilidad de que las Afores participaran en proyectos estratégicos, en un entorno de desaceleración de la inversión y de limitada capacidad fiscal del Estado.
Guillermo Zamarripa, presidente de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), explicó que el anuncio de la mandataria se enmarcó en una estrategia que el gobierno federal había venido comunicando desde el Plan México.
“Lo que dijo la presidenta es algo que ha venido diciendo de manera consistente durante todo este tiempo, dándole rumbo a su visión de gobierno”, afirmó.
El directivo señaló que el país enfrentó un rezago importante en infraestructura y que el gobierno federal no contó con capacidad suficiente para financiar por sí solo las necesidades de inversión.
“El gobierno solo no tiene la capacidad para hacer todo lo que necesita el país, entonces tenemos que hacerlo en conjunto”, sostuvo.
Detalló que áreas como electricidad, carreteras, puertos y logística requirieron inversiones de gran escala, mientras que el margen presupuestal se vio limitado por la situación financiera de empresas productivas del Estado.
“Si quieres invertir, necesitas estos esquemas mixtos”, subrayó.
Infraestructura, un activo atractivo para las pensiones
Zamarripa destacó que la infraestructura fue una clase de activo alineada con el perfil de los fondos de pensiones, al tratarse de inversiones de largo plazo y con flujos relativamente estables.
“Son proyectos de largo plazo, relativamente estables y con flujo predecible, y eso le gusta a un fondo de pensiones”, explicó.
Añadió que la experiencia internacional respaldó la participación de los fondos pensionarios en este tipo de proyectos.
“En todo el mundo, los fondos de pensiones invierten en infraestructura; es una clase de activo que les gusta en todas partes”, afirmó.
No obstante, aclaró que la participación de las Afores estuvo condicionada a que los proyectos fueran rentables y estuvieran bien estructurados.
“Le vamos a entrar por convicción, porque es una buena clase de activo, siempre y cuando los proyectos sean rentables”, puntualizó.
El presidente de Amafore advirtió que el principal freno de la economía mexicana fue la inversión y no factores externos.
“El gran problema de México en términos de desempeño económico es justamente la inversión; eso es lo que está frenando la economía”, señaló.
Indicó que, aunque variables financieras como inflación, tasas de interés, tipo de cambio y exportaciones se mantuvieron relativamente estables, la confianza empresarial no acompañó ese desempeño.
“La pregunta que más ha caído en los indicadores de confianza es si es el momento adecuado para invertir, y la respuesta ha sido no”, dijo.
Finalmente, Zamarripa indicó que el diálogo con autoridades federales se mantuvo activo y que en los próximos meses comenzarían a presentarse proyectos concretos.
“Este año va a ser muy movido en esta materia; ya vamos a empezar a ver paquetes de proyectos y varias operaciones”, anticipó.