El conflicto en Medio Oriente ya tiene un efecto concreto en el peso mexicano, que enfrenta el riesgo de escalar hasta los 20 pesos por dólar si se concreta una mayor participación de Irán y EE.UU. en los ataques y se interrumpe de forma prolongada el suministro energético global.
En la jornada matutina del 3 de marzo, la moneda mexicana profundizó su depreciación y cayó 2.10% frente al billete verde, en un mercado marcado por la aversión al riesgo. El tipo de cambio cotiza en 17.6796 pesos por dólar (Ciudad de México 8:30 horas), de acuerdo con datos de Bloomberg.
Lo anterior ante un fortalecimiento generalizado del índice dólar en 0.86% y se ubica en los 99.2230 puntos.
Las tensiones entre Irán, EE.UU. e Israel elevaron la incertidumbre luego de que se suspendiera el tránsito de buques petroleros en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más relevantes del mundo. La posibilidad de interrupciones en el suministro encendió las alertas sobre un repunte en los precios del crudo y un nuevo frente inflacionario global.
“Las repercusiones económicas dependerán de la duración del conflicto, la magnitud de las represalias iraníes y las consecuencias para el mercado petrolero”, señalaron analistas de Kapital Grupo Financiero.
Petróleo en u$s100 y presión inflacionaria
El mercado ya ajusta expectativas. Analistas de Barclays estiman que el petróleo podría alcanzar los u$s100 por barril, ante una combinación de mayor demanda y menor oferta. La región concentra alrededor del 30% de la producción mundial utilizada, por lo que cualquier disrupción tiene efectos inmediatos sobre los precios energéticos.
El impacto no sería menor. Analistas de Banco Base advirtieron que un repunte sostenido del crudo podría obligar a la Reserva Federal a pausar por más tiempo los recortes en la tasa de interés, dado que la inflación continúa por encima de su objetivo.
Peso mexicano en 20 unidades por dólar
México no queda al margen. Al ser importador neto de petróleo, el país podría enfrentar presiones inflacionarias de corto plazo, explicó Priscila Robledo, economista en jefe de Fintual.
Aunque algunos estrategas consideran que el conflicto podría limitarse a unos meses, Banco Base delineó cuatro escenarios para el tipo de cambio:
Escenario optimista. El conflicto se resuelve rápidamente y sin disrupciones prolongadas en el suministro energético. El tipo de cambio podría perforar el soporte de 17 pesos y acercarse a 16.80 pesos por dólar.
Escenario central. La guerra se prolonga con una escalada gradual, pero sin bloqueos severos. En este caso, el tipo de cambio oscilaría entre 17.60 y 18 pesos. La Fed suspendería recortes adicionales de tasas por tiempo indefinido.
Escenario pesimista. Una “gran escalada” que involucre abiertamente a más países de la región y genere un bloqueo duradero del suministro energético podría disparar el tipo de cambio hasta los 20 pesos por dólar. Bajo este supuesto, las presiones inflacionarias aumentarían y la Fed incluso podría considerar nuevos incrementos en la tasa de interés, intensificando la aversión al riesgo.
Pese al entorno actual, analistas de Kapital subrayaron que la economía y el comercio mundial han mostrado una resistencia notable. El desenlace dependerá en buena medida de la postura final de Irán y de la duración efectiva del conflicto.