En esta noticia

El oro y la plata no son los únicos activos que han ganado con la incertidumbre en 2026. Los fabricantes de armamento estadounidense que cotizan en bolsa agregaron más de US$83,000 millones en valor de mercado en lo que va del año, impulsados por el aumento de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y Europa, así como por la intención del presidente Donald Trump de intervenir en Groenlandia, de acuerdo con un análisis de El Cronista.

El arranque del año estuvo marcado por una serie de conflictos derivados de los ataques militares de Estados Unidos a Venezuela, que culminaron con la captura de Nicolás Maduro. A ello se suma el reiterado interés de Washington por controlar Groenlandia, lo que ha tensado la relación con la OTAN.

“Además, en Irán han estallado protestas sociales que amenazan la permanencia y estabilidad del régimen. En respuesta, Trump advirtió que podría responder militarmente e impuso aranceles a los países con transacciones comerciales con ellos”, mencionaron analistas de Banorte.

Máximos en oro y plata

En el mercado siempre hay ganadores. Ante el incremento de la incertidumbre por riesgos geopolíticos, los inversionistas aumentaron su exposición a activos de refugio. El oro acumula un alza de 15.44% y está cerca de alcanzar los US$5,000 por onza; mientras que la plata avanza 31.24% y supera los US$100 por onza.

“El mayor reto ante estos riesgos geopolíticos es que los mercados tienden a mostrar dificultades para incorporar en los precios la probabilidad de ocurrencia y severidad de los distintos escenarios que podrían materializarse”, explicaron estrategas de Banorte.

Defensa, el otro ganador

La volatilidad generada por las noticias sobre conflictos internacionales también impulsó al sector de defensa.

En lo que va de 2026, los gigantes del negocio militar sumaron en conjunto US$83,227 millones en capitalización bursátil, de acuerdo con un análisis de El Cronista. El avance fue encabezado por Boeing, uno de los principales contratistas de defensa a nivel mundial, especializado en la fabricación de cazas, helicópteros de ataque, misiles, satélites y sistemas no tripulados.

“Las armas están de moda y van a estarlo por un buen rato”,

dijo James Salazar, subdirector de Análisis Económico en Kapital Grupo Financiero.

Para el analista, los riesgos geopolíticos no se resolverán en el corto plazo, ya que persisten conflictos diplomáticos entre China y Japón; China y Taiwán; Rusia y Ucrania; así como entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, destacó un elemento clave: el incremento en los presupuestos militares, particularmente en Europa.

“Estos aumentos en los presupuestos militares han generado dudas sobre si las empresas armamentistas están en condiciones de satisfacer la demanda, lo que abre margen para que continúen creciendo o, al menos, mantengan un ritmo sólido”, explicó.

Un ejemplo de ello es que Alemania busca elevar el gasto en defensa hasta casi 3.5% del PIB para 2029, desde el 2.1% en 2024. Incluso a inicios del año, Trump anunció un aumento de 50% en la misma partida hasta u$s1.5 billones en 2027, cifra que busca financiar con los aranceles impuestos a otros países.

A detalle, Boeing agregó US$26,024 millones en valor de mercado, equivalente a un alza de 15.79%, según datos de Bloomberg. En tanto, Lockheed Martin sumó US$25,509 millones, un incremento de 22.8%.

Por su parte, Northrop Grumman elevó su capitalización en US$14,305 millones, un avance de 17.6%; mientras que RTX Corporation —antes Raytheon Technologies— añadió US$17,350 millones, lo que representa un aumento de 7.06%.

De acuerdo con el analista de Kapital Grupo Financiero, los factores geopolíticos y el aumento en el gasto militar seguirán fungiendo como catalizadores para el sector en el corto y mediano plazo.