

La Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex) tiene nuevo presidente en la figura de Rafael Torre Lamuño, en un entorno retador en el que la industria ha perdido empleos y visto bajar cortinas a ritmos acelerados, debido a la competencia de países como Vietnam o China, que ha sido considerada “desleal” por parte de la Secretaría de Economía.

Durante la toma de protesta, Torre Lamuño aseguró que el sector a su cargo está listo para competir y crecer, siempre y cuando haya condiciones de legalidad y certidumbre para la inversión.
“No venimos a administrar inercias; venimos a recuperar competitividad y exigir piso parejo y colocar nuevamente a la industria textil nacional en el lugar estratégico que le corresponde dentro de la economía de México”, dijo durante el IX Encuentro Nacional de la Cadena Fibra-Textil-Vestido-Calzado.
Durante la toma de protesta, Torre Lamuño aseguró que su gestión se enfocará en cuatro ejes prioritarios, que incluyen el combate al contrabando y las prácticas ilegales en el comercio, incluso el “huachicol textil”.
En segundo término, la industria se dedicará a la reactivación del mercado interno, a través del incremento del toncenido nacional en las compras públicas y privadas.
La Canaintex trabajará de forma cercana a la Secretaría de Economía en la revisión del TMEC para fortlecer la integración regional y consolidar a México como socio estratégico en Norteamérica.
El cuarto punto se enfocará en impulsar la innocvación, sostenibilidad y formalización laboral, a través de la adoción de nuevas tecnologías, la economía circular y mejores condiciones de empleo.
Estrategia conjunta
El presidente saliente de Canaintex, Rafael Zaga Saba, afirmó durante el evento que el sector y el gobierno federal lograron avances relevantes para el fortalecimiento del sector , al ser incluidos en el Plan México y el Plan Maestro, que incluye ajustes a los aranceles de importación de productos textiles, la revisión de productos en aduanas, así como los reglamentos de comercio exterior.
El año pasado, la Secretaría de Economía anunció un incremento a los aranceles de más de mil productos provenientes de países que no tienen acuerdo comercial con México, siendo Vietnam y China, los que, desde la perspectiva de la industria del vestido, hacen “dumping” y generan una competencia desleal.
Las tasas arancelarias para este año se ubican entre 5% y 50%, dependiendo del producto, con el objetivo de evitar prácticas anticompetitivas.
“México es competitivo, pero no puede competir contra quien hace trampa”, mencionó Zaga Saba.
En este mismo sentido, Torre Lamuño aseguró que “defender lo Hecho en México no es un esolgan; es una estrategia de desarrollo nacional”, comentó.
La industria textilera mexicana, que incluye la fibra, el sector textil, el vestido y el calzado, genera más de 1.3 millones de empleos, de los cuáles, cerca de 60% son para mujeres.













