La banca mexicana mantiene una posición atractiva dentro del panorama financiero de América Latina, con niveles de rentabilidad que la colocan entre los sectores con mejores perspectivas para los próximos años, de acuerdo con un análisis de UBS Research.
El reporte LatAm Banks – The Banking Watcher señaló que el sistema bancario mexicano conserva indicadores sólidos de rentabilidad, con un retorno sobre capital (ROE) estimado cercano a 20% para 2026 y 2027, una de las métricas que utilizan los inversionistas para medir el desempeño de las instituciones financieras.
Aunque el crecimiento del sector podría moderarse frente a otros mercados de la región, UBS consideró que la banca mexicana mantiene fundamentos favorables gracias a su capacidad de generar utilidades y a una estructura financiera estable.
Rentabilidad, el principal atractivo
El análisis de UBS ubicó a los bancos mexicanos dentro de un grupo con perspectivas positivas en Latinoamérica, al considerar factores como sus niveles de rentabilidad y sus expectativas de desempeño hacia los próximos años.
Entre las instituciones mexicanas consideradas en el reporte se encuentran Grupo Financiero Banorte, Banco del Bajío, Regional, Gentera e Inbursa, con distintas perspectivas de acuerdo con las estimaciones de la firma financiera.
Para UBS, la banca regional enfrenta un escenario en el que la recuperación del crédito será un factor clave para sostener el crecimiento.
En otros mercados de América Latina, como Colombia, el repunte del financiamiento comenzó a observarse principalmente en segmentos como microcréditos y vivienda, mientras que otros tipos de préstamos avanzaron a menor ritmo.
El reto está en colocar más crédito
Más allá de la rentabilidad, uno de los principales desafíos para los bancos será transformar la fortaleza financiera en mayor colocación de financiamiento para empresas y familias.
El reporte destacó que en la región los depósitos han mostrado un crecimiento mayor al de los préstamos en algunos mercados, una señal que puede reflejar una mayor capacidad de los bancos para ampliar su actividad crediticia.
En el caso mexicano, UBS mantiene una perspectiva favorable para el sector, aunque el desempeño dependerá de la evolución económica y de la capacidad de las instituciones para mantener el crecimiento de su cartera sin deteriorar la calidad de sus activos.
La firma también comparó el desempeño de los bancos de distintos países de la región y destacó que, mientras algunos mercados enfrentan mayores retos por inflación, tasas de interés y condiciones macroeconómicas, México conserva una posición competitiva dentro del sistema financiero latinoamericano.