

Después de un arranque de año complejo, la construcción se mantiene como el sector con mayor crecimiento dentro de las actividades industriales, por encima de la manufactura, impulsada principalmente por el desarrollo de la vivienda.
De acuerdo con estimaciones de HR Ratings, en julio, la actividad industrial presentó un crecimiento de 0.5% mensual, donde la construcción fue el ramo con el mayor dinamismo, al avanzar 0.9%, por encima de la manufactura, que creció 0.7%.

Al interior de la construcción, la edificación registró un incremento de 1.2% y acumula dos meses consecutivos de incremento.
La edificación se relaciona directamente con proyectos inmobiliarios por parte de la iniciativa privada, así como obras de vivienda principalmente empujadas por el Programa de Vivienda para el Bienestar del Instituto Nacional del Fondo para la Vivienda de los Trabajadores (Infonavit), lo que ha reactivado la construcción de casas, según HR Ratings.
Autoconstrucción, la otra industria
La autoconstrucción de casas juega un papel fundamental dentro del desarrollo de la construcción en el país.
De acuerdo con Oscar Montoya, director general de Materiales San Cayetano, si bien el programa de vivienda del Infonavit ha empujado el crecimiento de la vivienda a nivel nacional, el mercado de la Ciudad de México depende en mayor medida de la autoconstrucción, debido a la restricción de los terrenos disponibles y los altos costos de las casas nuevas.
En entrevista con El Cronista, el directivo menciona que en la capital del país hace falta muchísima vivienda, donde el costo de las casas, que tiene un promedio de MXN $4 millones, es inasequible para la mayoría de la población.
“El problema es que no hay un producto que pueda ser absorbido por la población”, comentó.
En este sentido, la autoconstrucción juega un papel fundamental en el desarrollo de la vivienda, pues de acuerdo con Montoya, 57% de las casas del país se han hecho bajo este modelo, pero además es un proceso que lleva muchos años.
De acuerdo con estimaciones de ONU Hábitat, las casas que se realizan a través de la autoconstrucción tardan entre 20 y 30 años en concluirse.
“Esto hace que tengas un mercado muy disperso, o sea, no es un mercado de mayoreo, si lo ves aisladamente, y ya cuando lo ves en conjunto es un mercado que está atomizado, pero que demanda mucho y constantemente”, comentó el empresario.
El mercado mexicano, abunda, utiliza “materiales tradicionales”, mientras las empresas de materiales avanzan en el desarrollo tecnológico, por lo que es urgente un cambio de paradigma.
“La gente que autoconstruye se sigue surtiendo de materiales que se venden desde hace 50 años”, dice.
En este sentido, las compras más recurrentes son la varilla, la grava, la arena y el cemento, cuando Óscar Montoya señala que existen materiales que pueden hacer más eficiente la construcción, como el tabique industrializado de barro, así como mezclas de cemento listas que funcionan como “sopas instantáneas”.
“Esto reduce bastante el proceso de construcción y el margen de error, además que son productos certificados que vienen envasados. Entonces, lo único que tienes que hacer es agregarle agua, con lo cual también te evita fletes, costos y desperdicios”, dijo.
Sin embargo, el mercado mexicano enfrenta resistencia, debido a que es muy tradicional, a lo que se suma la falta de planeación para la construcción de vivienda propia, reconoció.













