

El servicio al cliente en la banca mexicana vive una realidad de contrastes marcados. Durante el tercer trimestre de 2025, el Índice de Desempeño de Atención a Usuarios (IDATU) mostró que, aunque el promedio general del sector es de 9 puntos, existen instituciones que están fallando sistemáticamente a sus clientes.
En el ojo del huracán se encuentran Banco Invex, Bankaool y Banco Base, señalados por ser los menos eficientes al resolver conflictos.
De acuerdo con el reporte más reciente de la CONDUSEF, Banco Invex se posicionó como la institución con el peor desempeño en todo el país, obteniendo una calificación de apenas 7.04 puntos. Muy cerca se encuentran Bankaool, con 7.06, y Banco Base, con 7.12 puntos.
Estas cifras reflejan una preocupante lentitud en los tiempos de respuesta y una falta de compromiso con los procesos de defensa que exige la autoridad financiera.
¿Por qué estas calificaciones son una señal de alerta?
El IDATU no es solo una calificación de “cortesía”, sino una medida de qué tan seguro está el usuario cuando algo sale mal.
Estas instituciones han mostrado deficiencias críticas no solo en la calidad del trato, sino en el cumplimiento de las acciones correctivas que la autoridad les impone.
Para el cliente común, esto se traduce en llamadas interminables, trámites burocráticos y la sensación de que su dinero no está debidamente respaldado ante una anomalía.
La excelencia que deja en evidencia a los reprobados
El contraste es evidente cuando se observa el desempeño de los líderes del sector. Bancos como KEB Hana México, que encabeza la lista con 9.95 puntos, o Fundación Dondé y Banco Shinhan, con 9.91 cada uno, demuestran que la eficiencia es posible.
Incluso opciones digitales como Hey Banco superan con creces a los coleros del ranking al alcanzar un 9.86, dejando claro que el tamaño o la antigüedad del banco no son excusa para una mala atención.
Una herramienta para decidir dónde poner tu dinero
La CONDUSEF ha reiterado que estos indicadores son fundamentales para que los mexicanos tomen decisiones informadas.
En un entorno donde la protección a sectores vulnerables, como los adultos mayores, es prioridad, elegir un banco con un IDATU bajo representa un riesgo innecesario.
La transparencia del sistema permite hoy que el usuario no solo compare tasas de interés, sino también la capacidad de respuesta humana y legal de su institución financiera.















