

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) presentó una nueva estrategia fiscal que podría beneficiar a quienes tienen recursos fuera del país. El programa de Repatriación de Capitales 2026 ofrece condiciones especiales para regularizar la situación tributaria, pero establece condiciones muy específicas a cumplir.
La iniciativa del SAT busca atraer dinero, inversiones y activos financieros que actualmente se encuentran fuera del sistema económico mexicano. Como incentivo principal, el Gobierno de México anunció que los contribuyentes que participen podrán acceder a una tasa preferencial de Impuesto Sobre la Renta del 15%, significativamente menor a la carga fiscal tradicional.
Quiénes pueden acceder a una reducción del impuesto del SAT
Este esquema aplica tanto para personas físicas como para empresas que mantengan capitales en el extranjero. La condición fundamental es que estos recursos hayan estado fuera del país antes de la fecha límite que estableció la autoridad tributaria, asegurando así que el programa cumpla con su propósito de reintegración económica.
Requisitos para acceder al beneficio fiscal
Para ingresar al programa, los interesados deben cumplir con pasos obligatorios que no admiten excepciones:
- Demostrar quce el origen del dinero es completamente legal, respaldando la procedencia lícita de los recursos que pretenden retornar al sistema financiero nacional.
- El proceso de retorno debe canalizarse exclusivamente a través de instituciones financieras autorizadas en México.
Quienes no logren cumplir con la totalidad de estos requisitos serán excluidos automáticamente del beneficio, sin posibilidad de acceder a la tasa preferencial del 15% en el pago del ISR.
Restricciones sobre el uso del dinero repatriado
El esquema incluye limitaciones importantes sobre el destino de los recursos una vez que regresen a territorio mexicano. Los capitales deberán permanecer invertidos en el país durante un periodo mínimo establecido por el SAT, eliminando la posibilidad de disponer libremente de ellos tras la repatriación.

Las opciones de inversión están claramente delimitadas por la autoridad fiscal. Entre los destinos permitidos figuran inversiones productivas, adquisición de activos fijos, instrumentos financieros previamente autorizados y deuda gubernamental. Cualquier uso fuera de estas categorías resulta en la pérdida del beneficio.
El incumplimiento de estas reglas tiene consecuencias directas: el contribuyente perderá la tasa preferencial y deberá cubrir el ISR completo correspondiente.















