La administración actual de Dolphin Company, operador de parques marinos de origen mexicano, presentó una propuesta de adquisición que otorgaría a Delphinus Blue Planet, filial de Grupo Xcaret, el control de sus principales activos y parques en México por u$s 20 millones de dólares.

La oficina de prensa del fundador de Dolphin Company, Eduardo Albor, quien ha sido alejado de la administración de la empresa por sus acreedores, informó que este es “un monto sustancialmente menor al precio en que dichos activos fueron valorados por los propios acreedores financieros”.

La empresa de atracciones acuáticas enfrenta una disputa por el control de la empresa, desde 2025, entre su fundador, Eduardo Albor, y un grupo de acreedores que lo acusan de malos manejos financieros, un conflicto que derivó en procesos judiciales tanto en México como en Estados Unidos.

En un comunicado se informó que la solicitud de compraventa fue presentada ante el Tribunal de Bancarrotas de Delaware apenas tres días después de concluida la audiencia probatoria del pasado 20 y 21 de julio.

El documento fue firmado por Rodrigo Constandse en representación de Delphinus Blue Planet, junto con Steven Strom, quien actuó como representante designado por CiBanco a nombre de los acreedores financieros Prudential Financial, Inc., The Cigna Group y Sculptor Equity Management.

De concretarse, la operación otorgaría a un solo operador más del 90% del mercado de hábitats de mamíferos marinos, creando un riesgo de monopolio en el turismo nacional.

El equipo de Albor reclama que la participación de CiBanco, como agente de garantías y fiduciario de estos acreedores, “resulta altamente cuestionada, dado que la institución financiera se encuentra actualmente en proceso de liquidación tras enfrentar graves cargos de lavado de dinero vinculados a cárteles mexicanos”.

La semana pasada, en México, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ratificó la nulidad de la remoción de Eduardo Albor y determinó la plena vigencia del Concurso Mercantil de la compañía. Dicha resolución mantiene activa la orden judicial de suspensión, la cual prohíbe estrictamente la venta, gravamen o transferencia de los bienes de la empresa sin la autorización expresa del juez mercantil mexicano.

El conflicto por el control de Dolphin Company continúa en Estados Unidos; la última audiencia para desestimar la bancarrota se sostuvo los pasados 20 y 21 de julio ante la jueza Laurie Silverstein, en Delaware. A la fecha, no ha emitido una resolución sobre la desestimación del caso, por lo que la propuesta de venta a la filial de Grupo Xcaret carece de certeza jurídica y de la autorización legal necesaria para ser ejecutada.