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Antes de que un pequeño negocio piense en pedir un crédito, primero necesita resolver un problema más básico: saber cuánto dinero entra y cuánto sale de su caja.

Esa fue la conclusión a la que llegaron Melina Cruz y Danna Calzada, dos emprendedoras que, tras años construyendo startups y trabajando en el ecosistema fintech, identificaron que miles de micronegocios mexicanos operan prácticamente a ciegas en el manejo de su flujo de efectivo.

La solución a este problema fue crear Chain, una plataforma 100% mexicana que convierte a WhatsApp en un centro de operaciones financieras mediante una asistente inteligente llamada Lana.

Con apenas unos meses en el mercado, la startup busca abrirse paso en el competido ecosistema fintech con una apuesta distinta.

“Elegimos construir una herramienta en el canal en donde ya están hoy interactuando los negocios y sus clientes. A diferencia de construir un tablero o una app separada, nos acoplamos al flujo que ya tienen para que no sea una herramienta que les genere fricción”, explicó Melina Cruz, cofundadora y CEO de Chain, en entrevista con El Cronista.

La plataforma permite cobrar, recibir pagos y realizar transferencias directamente desde WhatsApp. Todo ocurre mediante conversaciones con Lana, una asistente basada en inteligencia artificial que responde preguntas sobre el negocio en un lenguaje cotidiano y sin tecnicismos financieros.

Atacar el problema antes del crédito

La historia de Chain comenzó cuando estas emprendedoras retomaron una conversación que llevaba años gestándose.

Ambas habían enfrentado los mismos dolores al dirigir empresas: cobrar a tiempo y mantener sano el flujo de caja. Calzada (CXO), además, había trabajado en fintechs como Stori, Konfío y Kueski, donde profundizó en el funcionamiento del crédito para pequeñas empresas.

Sin embargo, durante la investigación para su tesis de maestría llegaron a una conclusión distinta: antes de ofrecer financiamiento, los pequeños negocios necesitan entender mejor sus propias finanzas.

“A diferencia del camino tradicional que siguen muchas fintech, que empiezan con productos de crédito, nosotros decidimos ir dos pasos atrás: ‘¿Cómo hacemos para que el dueño de un micronegocio tenga un mejor entendimiento de sus finanzas y un mejor control de su flujo de efectivo?’”, señaló Cruz.

La oportunidad no es menor. Según la emprendedora, en México alrededor de 500 negocios cierran cada día, principalmente por problemas de flujo de efectivo o por una mala gestión administrativa.

Una fintech que vive dentro de WhatsApp

La principal apuesta tecnológica de Chain es no obligar al usuario a aprender una nueva plataforma.

En lugar de descargar una aplicación, el emprendedor simplemente conversa con Lana desde WhatsApp para solicitar un cobro, confirmar un pago o realizar una transferencia.

“Buscamos evitar usar términos que pueden ser muy complejos o muy alejados de la realidad de cómo opera hoy un negocio en México”, afirmó Cruz.

La intención, añadió, es cambiar también la percepción de las finanzas.

"Siempre decimos que queremos ponerle flow al sistema financiero. Sí, queremos que el flujo de caja sea mucho más fluido, pero también construir una fintech con una vibra diferente, que se sienta cercana al usuario. Las finanzas sí podrían ser cool y no necesariamente complejas”, resaltó la joven emprendedora.

La IA como asistente financiero

Lana no sólo ejecuta operaciones. La asistente también responde preguntas sobre la situación financiera del negocio, confirma movimientos y ayuda a comprender conceptos que normalmente resultarían complejos para un microempresario.

Actualmente, Chain cobra una comisión de 4.6% por las transacciones realizadas dentro de la plataforma. Aunque contempla incorporar un esquema de suscripción por el uso de la asistente inteligente, la empresa decidió posponer ese cobro mientras continúa validando el producto en el mercado.

Los primeros resultados

Chain suma actualmente 367 negocios registrados, una cifra que la empresa considera una primera validación del modelo.

Más allá del número de usuarios, la métrica que siguen las emprendedoras con mayor atención es el uso cotidiano de la plataforma.

“Hemos visto un incremento de cinco veces en el ticket promedio que se cobra dentro de Chain en los últimos tres meses. Eso habla de una mayor recurrencia y de un mayor uso de la herramienta”, explicó Cruz.

Parte de esa evolución ha sido impulsada por el propio feedback de los usuarios. Inicialmente, la plataforma sólo resolvía el proceso de cobranza, pero posteriormente incorporó transferencias luego de que los clientes solicitaran también una herramienta para realizar pagos a proveedores desde el mismo entorno.

La meta: llegar a miles de negocios

Para los próximos doce meses, la startup busca alcanzar 1,000 negocios activos realizando transacciones de manera recurrente, lo que permitiría procesar alrededor de u$s 3.5 millones de dólares mensuales.

Aunque Chain ya levantó una primera ronda de capital semilla, Cruz adelantó que la empresa esperará a consolidar una mayor tracción antes de buscar una ronda de inversión más grande.

Además del crecimiento del negocio, la emprendedora asegura que existe un objetivo adicional: motivar a otras.

“Somos dos mujeres mexicanas construyendo una fintech con inteligencia artificial. Me emociona contar nuestra historia porque también podemos inspirar a que más chavas se animen a construir empresas de tecnología, fintech y de IA”, concluyó.