

A determinada edad, la jubilación deja de ser una idea lejana y comienza a ocupar un lugar cada vez más concreto en las preocupaciones personales. Lo que para muchos jóvenes parece un asunto distante, reservado para “cuando sea mayor”, se convierte en una decisión estratégica que puede definir la estabilidad económica en la vejez.
En ese contexto, existe un trámite ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que conviene realizar antes de los 40 años y que puede marcar una diferencia en el monto de la pensión.
Aunque suele pasar desapercibido entre quienes están concentrados en su carrera profesional o en sus ingresos inmediatos, este procedimiento puede convertirse en un punto de inflexión para garantizar mejores condiciones a la hora del retiro.

El trámite del IMSS que debes hacer antes de los 40 años para garantizar tu pensión
Aunque a los 40 años pueda parecer pronto para pensar en el retiro, es fundamental revisar que toda la información personal y laboral registrada esté correcta. Esto implica verificar el nombre completo, la Clave Única de Registro de Población (CURP), el Número de Seguridad Social (NSS), los salarios reportados por los empleadores y el total de semanas cotizadas.
Realizar esta revisión antes de tiempo facilita cualquier corrección. A esa edad, la mayoría de las personas aún cuenta con tiempo suficiente para detectar errores, reclamar semanas no registradas y, si es necesario, ajustar su estrategia para asegurar una mejor pensión.
A medida que pasan los años, reconstruir el historial puede volverse cada vez más complejo. Algunas empresas cierran, la documentación se extravía y demostrar vínculos de trabajo de hace décadas resulta mucho más difícil. Si las inconsistencias se descubren cuando ya estás próximo a jubilarte, podrías quedarte sin semanas cotizadas indispensables para cumplir con los requisitos de una pensión.

¿Cómo se hace el trámite y qué hacer si se detectan errores?
Aunque a los 40 años pueda parecer pronto para pensar en el retiro, revisar tu información ante el IMSS es una de las decisiones más inteligentes para proteger tu futura pensión.
Para hacerlo, primero debes consultar tus semanas cotizadas. Este trámite es gratuito y puede realizarse en línea desde el portal oficial del IMSS. Solo necesitas tu CURP, tu NSS y un correo electrónico. El sistema te enviará un documento en formato PDF donde aparecerán todas tus semanas registradas, los nombres de los patrones con los que trabajaste, las fechas de alta y baja, así como los salarios con los que fuiste dado de alta. Es importante revisar cada dato con cuidado.
Además, debes confirmar que tu información personal esté correcta. Verifica que tu nombre esté bien escrito, que tu CURP coincida exactamente con la de tu acta de nacimiento y que tu fecha de nacimiento no tenga errores. Si detectas algún problema en tus datos personales, puedes solicitar una corrección de datos del asegurado. Dependiendo del caso, el trámite puede hacerse en línea o de manera presencial en la subdelegación del IMSS que te corresponda.
Si el error está en las semanas cotizadas o en los salarios registrados, deberás iniciar una aclaración de semanas cotizadas. Para ello es fundamental reunir toda la documentación que compruebe tu relación laboral: contratos, recibos de nómina, estados de cuenta donde aparezcan depósitos de salario, constancias laborales o cualquier documento que demuestre que trabajaste en determinado periodo. Después, deberás agendar una cita en el IMSS y acudir con los documentos para que revisen tu caso. Si la información procede, se actualizará. Lo recomendable es revisar tu historial cada uno o dos años.















