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El dinero en efectivo está bajo presión, pues el sistema financiero mexicano en su conjunto, desde el sector público y privado, empujan el uso de medios de pago digitales.
Sin embargo, las iniciativas contra el cash enfrentan un gran conflicto: tres de cada cuatro operaciones en el país se realizan con papel o monedas.
Ahora fue el turno del Banco de México para empujar los pagos digitales y lo hizo a través de la modificación a dos medidas regulatorias.
Por una parte, el organismo que lidera Victoria Rodríguez modificó la Circular 3/2012 relativa a las “Disposiciones aplicables a las operaciones de las instituciones de crédito, las sociedades financieras de objeto múltiple reguladas que mantengan vínculos patrimoniales con instituciones de crédito y la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero”.
El segundo modifica la Circular 14/2017 correspondiente a las “Reglas del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios”.
El Banxico informó que las dos modificaciones buscan propiciar una mayor adopción de pagos digitales y extender sus beneficios a sectores cada vez más amplios de la población.
El banco asegura que los cambios hacen obligatorio que todas las plataformas que ofrezcan medios de pago digitales brinden una experiencia simplificada y estandarizada en sus aplicaciones móviles, específicamente en las transferencias de dinero.
En segundo término, el banco central amplió el límite para recibir fondos en un nuevo nivel de cuenta simplificada.
Ello habilita a las instituciones de crédito para ofrecer cuentas de Nivel 2 Bis enfocadas en pequeños comercios que les permitirán recibir hasta 15,000 Unidades de Inversión (UDI) mensuales, lo que equivale a poco más de MXN $132, 000, pero lo condiciona a que al menos MXN $105,885, o 12,000 UDI, sean recibidas a través de medios digitales.
“Este ajuste busca alinear los niveles de operación de las cuentas de depósito con el perfil transaccional de las personas usuarias y fomentar la adopción de pagos digitales”, señaló el organismo.
Las acciones buscan fomentar el acceso a mejores servicios financieros. Actualmente, de acuerdo con estimaciones del banco, más de 80 millones de personas en el país usan servicios de transferencias, quienes se verán beneficiados por un servicio digital que facilite la adopción de pagos electrónicos; y, en forma complementaria, a más de 4.4 millones de pequeños comercios, permitiendo su acceso a una cuenta bancaria con la que puedan enviar y recibir pagos digitales acorde a su actividad económica.
ABM respalda
Los banqueros del país respaldaron las medidas del Banxico, pues consideraron que reducen las fricciones operativas, facilitan la adopción de pagos dígitos y fortalecen la confianza de los usuarios en las transferencias electrónicas.
“Los cambios buscan que el envío de dinero desde aplicaciones móviles tenga una experiencia más clara, uniforme y accesible para el público”, dijo la Asociación de Bancos de México (ABM) en un comunicado.
Además, consideraron que el incremento de fondos para las cuentas estimulará a las Mipymes a realizar más cobros con medios digitales.
“No se trata únicamente de un ajuste técnico a las reglas de operación de cuentas y transferencias; es una modificación normativa que, sin duda, acelerará la digitalización financiera del país, ampliará el acceso a medios de pago modernos para que millones de personas y comercios puedan operar de forma más sencilla, segura y eficiente dentro del sistema financiero formal”, señaló la ABM.
¿Y la gente?
A la mayoría de los mexicanos no les gusta utilizar los pagos con tarjeta, debido a diferentes factores, pero principalmente porque se sienten vigilados por el gobierno y porque tienen una plena desconfianza en los bancos.
Una muestra de DINAMIC de las redes sociales, realizada entre el 19 de febrero y el 20 de marzo, que incluyó 12,873 conversaciones, 81.5% de los mexicanos mostró desconfianza hacia la banca. El indicador empeora cuando se analizan las opiniones positivas sobre los bancos, pues apenas alcanzan 1.8%.
Además, otro factor que inhibe el crecimiento de los pagos digitales es el “miedo a la vigilancia y pérdida de la privacidad”, con poco más de 20% de las menciones.