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La Inversión Extranjera Directa (IED) en América Latina durante 2025 se concentró en dos países que recibieron más de dos terceras partes del flujo total de la región, señala el reporte “Informe sobre las Inversiones en el Mundo 2026: Inversión internacional en una era turbulenta”, elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés).

El mayor receptor de la región fue Brasil, el quinto lugar mundial, con u$s 77,000 millones en 2025, y un crecimiento de u$s 14,000 millones en comparación con el año previo. Esto representó un incremento de 23% anual, de acuerdo con el documento de la ONU.

Por su parte, México representó el segundo lugar de la región, con un total de u$s 41,000 millones recibidos en 2025, un alza de apenas u$s 3,000 millones en relación con el año previo, lo que representó un incremento de 8% en relación con el año previo.

El incremento en la recepción de IED le permitió a México colarse como décimo lugar mundial en la materia.

“México siguió siendo el principal receptor, con entradas de capital que aumentaron de aproximadamente u$s 38,000 millones a u$s 41,000 millones, gracias a su papel en las redes de producción regionales y a la continua inversión en servicios y manufactura”, detalla el documento de la ONU.

No todo lo que brilla es oro

Si bien la IED en México aumentó 8%, los anuncios de inversión en proyectos nuevos especialmente en los sectores de manufactura y logística presentaron la mayor caída, incluso cuando algunos grandes proyectos en energía y minería continuaron avanzando.

“La caída fue particularmente pronunciada en México, donde el valor de los proyectos nuevos descendió de u$s 44,000 millones a u$s 24,000 millones”, detalla el estudio.

Además, aunque el país se mantuvo como el principal beneficiario de la IED en manufactura relacionada con el nearshoring, se registró una disminución en el valor anunciado de los proyectos nuevos y en el número de proyectos en 2025, lo que sugiere una mayor cautela por parte de los inversionistas, particularmente en las actividades orientadas a la exportación expuestas a la incertidumbre de la política comercial.

Los integrantes del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) anunciaron el 1 de julio que mantendrán la vigencia del acuerdo, pero se revisará de forma anual por un periodo máximo de 10 años.

Además, al inicio de esta semana, Toyota anunció que trasladará la producción de la camioneta Tacoma, de su planta de Tijuana, Baja California, a la planta de San Antonio, Texas, en un periodo de cuatro años.

El anuncio responde a los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump al sector automotriz, que ha desacelerado aproximadamente 11% desde el regreso del mandatario a la Casa Blanca.