La economía mexicana se contrajo 0.6% en su comparación trimestral en el periodo enero-marzo de este año, un descalabro menor al anticipado originalmente por el Inegi, de -0.8%.
Al revisar cada uno de los tres grandes sectores de la economía, el panorama no mejora, pues el sector agropecuario, el industrial y el de consumo presentaron bajas generalizadas.
Las actividades primarias, que incluyen la producción de granos, como el maíz, el frijol o el trigo, así como frutas y verduras, a lo que se suma la ganadería, tuvieron una caída de 1.7% trimestral, y fue el único sector cuyo resultado empeoró en relación con la estimación oportuna del Inegi.
Mientras tanto, la producción industrial se redujo 1% trimestral, y el sector comercio y servicios disminuyó 0.4%.
Resultado pega en el pronóstico para este año
La Encuesta de Citi entre especialistas del sector privado ha empeorado los pronósticos para el crecimiento del Producto Interno Bruto de este año, al ubicarlo en 1.1%, muy por debajo de la estimación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que espera 2.3% y del Banco de México que lo ubica en 1.8%.
En el caso específico de Banamex, la expectativa se ubica en 1.3%, debido a que el banco espera un gradual fortalecimiento de la actividad productiva, conforme se acelere el gasto público a los niveles que están presupuestados, la política económica transite de restrictiva a neutral, haya menor incertidumbre respecto a la que persistió el año pasado y se mantenga el crecimiento de las exportaciones de México hacia Estados Unidos.
Otros factores que permitirán acelerar el crecimiento en los meses que quedan de este año es la estabilización de la actividad petrolera y una eventual recuperación de empleos formales.
“No obstante, el crecimiento de la actividad se mantendría moderado, y acumularía tres años consecutivos de crecimiento por debajo de su promedio de 2000-2018 de 1.9%”, advirtió el banco.
Riesgos a la baja
Banamex advirtió que el pronóstico todavía tiene varios obstáculos que sortear, pues existen “riesgos significativos” que podrían afectar a la baja la expectativa.
Entre ellos, advirtió que un menor crecimiento económico de Estados Unidos puede afectar la expectativa de crecimiento nacional, a lo que se suma un nuevo deterioro en la actividad petrolera, así como los efectos de incertidumbre ocasionados por la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (TMEC).