El magnate mexicano Carlos Slim Helú defendió la estrategia del gobierno de Claudia Sheinbaum para contener la inflación, cuestionó las advertencias de calificadoras como Moody’s y Standard & Poor’s sobre la deuda mexicana y aseguró que México vive una coyuntura propicia para detonar un nuevo ciclo de inversión e infraestructura, con participación directa del sector privado y proyectos petroleros encabezados por Grupo Carso.
Durante su conferencia de prensa anual, el empresario sostuvo que el principal acierto económico de la actual administración ha sido “cuidar la inflación”, particularmente en productos de consumo popular y combustibles, donde se inyectan multimillonarios subsidios al IEPS.
Según Slim, evitar un repunte inflacionario protege el poder adquisitivo de los sectores más vulnerables y evita un deterioro acelerado en las condiciones de vida.
Explicó que uno de los mecanismos más visibles ha sido el control del precio de las gasolinas mediante ajustes al IEPS, en un contexto donde en Estados Unidos los energéticos han resentido el encarecimiento del petróleo. También destacó las acciones del gobierno para monitorear precios en tiendas de autoservicio y productos básicos.
“El esfuerzo de la presidenta por cuidar la inflación ha sido muy importante”, afirmó. “La gasolina afecta mucho y tiene efectos inflacionarios”.
Slim consideró además que las tasas de interés actuales, cercanas a 6.5%, generan un entorno favorable para la inversión privada, pues reducen el atractivo de mantener capital inmovilizado en instrumentos financieros y empujan recursos hacia proyectos productivos.
A su juicio, México enfrenta una oportunidad histórica para acelerar inversiones en infraestructura, vivienda, logística, energía y desarrollo urbano. Mencionó proyectos de carreteras, trenes, gasoductos, plantas de tratamiento de agua, generación eléctrica y desarrollos inmobiliarios.
El empresario señaló que el país mantiene un rezago importante en infraestructura y financiamiento productivo. Comparó el crédito bancario en México, equivalente a menos de 40% del PIB, con economías como Brasil, donde supera 70%.
Activo consejo
En ese contexto, Slim reveló que el gobierno federal impulsó la creación de un Consejo Nacional de Inversiones encabezado por Francisco Cervantes, expresidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), en el que participan más de 20 empresarios de distintas regiones del país.
Según Slim, el objetivo del organismo es coordinar inversiones con el gobierno federal y gobiernos estatales, además de eliminar obstáculos regulatorios mediante esquemas de simplificación administrativa y ventanilla única.
“Las reuniones son directas, abiertas y cordiales”, dijo. “Hay mucho cuidado por parte del gobierno para que no se complique la inversión”.
Slim afirmó que Grupo Carso ya aceleró sus propios planes de inversión en infraestructura a través de IDEAL, compañía que participa en proyectos carreteros, viaductos y obras urbanas. Adelantó que el próximo año comenzarán a observarse con mayor claridad estas inversiones.
Slim y el petróleo
En materia energética, el empresario insistió en que Pemex debe concentrarse en elevar su producción petrolera para fortalecer sus finanzas y aprovechar el potencial del país.
Consideró urgente elevar la plataforma de producción, actualmente cercana a 1.5 millones de barriles diarios, lejos de los niveles superiores a 3 millones alcanzados en décadas anteriores. Incluso aseguró que México podría incrementar su producción en hasta un millón de barriles diarios en un plazo de dos a tres años si se acelera la inversión pública y privada.
Slim reveló que Grupo Carso firmó acuerdos con Pemex para realizar entre 16 y 32 perforaciones en el campo Ixachi, considerado uno de los más importantes del país por su potencial de petróleo y gas.
Estimó que únicamente ese proyecto podría aportar alrededor de 200 mil barriles diarios adicionales en aproximadamente dos años.
También adelantó inversiones en campos marinos en asociación con Pemex y empresas estadounidenses, con expectativas iniciales de producción cercanas a 60 mil barriles diarios.
El empresario criticó además algunas decisiones de inversión de Pemex, particularmente el desarrollo del campo Lakach, al considerar que resulta más costoso y complejo explotar gas en aguas profundas que aprovechar reservas terrestres como Ixachi.
Una postura crítica
Slim criticó las recientes calificaciones de Moody’s y Standard & Poor’s a la deuda soberana de México y las adjudicó a gente que se prepara en escuelas del extranjero y que no toma en cuenta variables como el nivel de inversión extranjera y productividad del país.
“Esa calificación es irracional”, dijo Slim al referirse a las advertencias de Moody’s y S&P sobre el endeudamiento de México y Pemex.
Según el magnate, las calificadoras y sectores tecnocráticos han mantenido durante décadas una visión excesivamente restrictiva que terminó frenando el crecimiento económico del país.
Slim cuestionó los pronósticos que anticipan una deuda pública equivalente a 60% del PIB y argumentó que otros países mantienen niveles superiores sin enfrentar crisis similares. También comparó las tasas de interés mexicanas con las de Brasil, donde rondan 15%, lo que, dijo, vuelve más rentable la especulación financiera que la inversión productiva.
“No me preocupa nada”, afirmó sobre las evaluaciones de las calificadoras. “Lo importante es ver en qué se invierte”.
En su análisis, México se encuentra en condiciones de recuperar un crecimiento económico más acelerado gracias a factores como la reducción de la natalidad, una mayor incorporación de mujeres al mercado laboral, la demanda de mano de obra en Estados Unidos y el fortalecimiento de sectores industriales y de servicios.
Slim sostuvo que el país desperdició durante décadas los recursos extraordinarios provenientes del petróleo y recordó que, tras la crisis de deuda de 1982, México pasó más de cuatro décadas con un crecimiento promedio insuficiente, cercano a 1.9% anual.
Ahora, dijo, existen condiciones para revertir ese ciclo si se impulsa la inversión productiva y la infraestructura.