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El sistema bancario en México se prepara para un cambio importante en el manejo de dinero en efectivo. Distintas instituciones financieras aplicarán un nuevo requisito obligatorio para realizar retiros y depósitos en ventanilla.

Esta medida de verificación de identidad, impulsada por las autoridades bancarias del país, busca reforzar la seguridad en cada transacción y combatir delitos financieros, estableciendo un control más estricto sobre los movimientos de efectivo.

¿Cuál es el nuevo límite y por qué se aplica?

Según Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), la medida responde a tres objetivos:

  • frenar intentos de fraude
  • reducir el riesgo de asaltos a quienes transportan grandes sumas de dinero
  • fortalecer la lucha contra el lavado de dinero.
Cambian las operaciones en los bancos: en agosto solo se podrá extraer esta cantidad de efectivo por atención bancaria con este documento.

La regla establece que cualquier persona que necesite retirar más de 140 mil pesos deberá presentar obligatoriamente una identificación oficial vigente directamente en ventanilla.

Sin este documento, la transacción no podrá procesarse, sin importar que se trate del titular de la cuenta.

Esta medida no afecta a los cajeros automáticos, que mantienen sus límites diarios habituales. Estos topes varían según el banco, entre $7,000 y $12,000 pesos cada 24 horas: por ejemplo, BBVA permite hasta 12 mil pesos, mientras que en Banamex el límite es de aproximadamente 9 mil pesos.

De acuerdo con la información oficial, esta nueva disposición entró en vigor a partir del 1 de julio de 2026.

¿Qué bancos la aplicarán y qué recomiendan los especialistas?

La medida será obligatoria para las instituciones de la banca comercial del país. Entidades como BBVA, Banamex, Santander y Banco Azteca, junto con el resto de los bancos regulados, deberán solicitar este nuevo requisito.

Para el usuario promedio, esto implica ser más precavido antes de visitar la sucursal. Las operaciones pequeñas del día a día no sufrirán cambios, pero quienes realicen transacciones de alto valor deberán cumplir con el protocolo.

Este cambio impactará especialmente en sectores donde el efectivo aún es común, como la compraventa de vehículos, bienes inmuebles o el cierre de negocios locales.