La minera mexicana Sinda cerró su oferta pública inicial (IPO) en la Bolsa de Nueva York (NYSE) con una recaudación de u$s213 millones, recursos que destinará principalmente al desarrollo de su proyecto de plata y oro en Guanajuato, mientras sus acciones acumulan una baja cercana a 3% desde su debut bursátil.
La compañía informó que los recursos obtenidos —antes de comisiones y gastos de colocación— se destinarán en un 57.3% a actividades de exploración y desarrollo subterráneo; 13.2% a otros costos relacionados con el proyecto y el restante 29.5% a fines corporativos generales.
Morgan Stanley, Scotiabank y BMO Capital Markets actuaron como coordinadores globales de la colocación, mientras que Canaccord Genuity, Citigroup y RBC Capital Markets participaron como colocadores conjuntos.
Sinda se une al club de las mexicanas en Wall Street
El debut bursátil convirtió a Sinda en una de las pocas empresas mexicanas que cotizan en la Bolsa de Nueva York y marcó el listado número 14 de una compañía originaria de México en ese mercado, junto con emisoras como Betterware de México, Aeroméxico y Tiendas BBB.
Las acciones comenzaron a cotizar a un precio de u$s12 por título y, tras tres sesiones, acumulan un retroceso cercano a 3%, de acuerdo con datos de Bloomberg. Durante ese periodo, los títulos oscilaron entre un máximo intradía de u$s12.24 y un mínimo de u$s10.80.
Apuesta por un megayacimiento
El inicio de operaciones en Wall Street coincidió con la presentación de nuevos detalles sobre el proyecto minero que desarrolla en el distrito de Guanajuato, donde la empresa descubrió en 2016 un yacimiento de plata y oro que permaneció oculto durante siglos bajo una capa de arcilla.
Según un reporte técnico elaborado por SRK Consulting, el proyecto cuenta con 369 millones de onzas equivalentes de plata en recursos minerales inferidos y otros 16 millones de onzas equivalentes en recursos indicados, con una ley promedio de 692 gramos por tonelada.
La empresa también estima un potencial adicional de exploración de entre 452 y 484 millones de onzas equivalentes de plata, lo que podría ampliar significativamente la escala del proyecto.
Sinda cuenta con el respaldo de Fresnillo, la minera controlada por la familia Baillères, que adquirió una participación de 5% mediante una inversión de hasta US$110 millones como parte de la oferta.
Tras la colocación, The Electrum Group permanece como el principal accionista con una participación cercana a 78.4%, seguido de Fresnillo con 5%, mientras el resto del capital permanece en circulación entre inversionistas públicos.