

El regreso de Grupo Nutrisa a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) no tuvo el recibimiento que la emisora esperaba. Desde su relistamiento, la acción acumula una caída cercana al 30%, reflejo de un mercado que cuestiona su capacidad para competir y ejecutar su estrategia en un entorno cada vez más saturado.
La empresa, controladora de marcas como Nutrisa, Moyo, Cielito Querido Café y Chilim Balam, volvió al mercado accionario tras una década fuera de la Bolsa, luego de que Grupo Herdez la deslistara en 2014. El retorno se dio tras la escisión entre ambas compañías, con un precio de referencia de MXN $6.40 por acción.
Sin embargo, el debut fue accidentado. En su primera jornada de cotización, los títulos retrocedieron 17.3%, y desde entonces la presión vendedora no ha cedido. A la fecha, el castigo ronda el 30%, de acuerdo con datos de Investing, lo que coloca a la emisora entre los regresos más fríos del mercado local en años recientes.
Nutrisa vs gigantes
Para Cipatli Jiménez, analista bursátil independiente, el principal reto de Nutrisa es estructural y de mercado: la competencia.“Fue una empresa muy exitosa en los años noventa y repuntó en la primera década de los 2000, pero después dejó de expandirse”, explica. “Hoy compite contra franquicias de helados y cafeterías altamente profesionalizadas y con planes agresivos de crecimiento”.
El desafío no es menor. En el segmento de cafeterías, Nutrisa se enfrenta a gigantes consolidados como Starbucks, Café Punta del Cielo y The Italian Coffee Company, además de jugadores internacionales como Tim Hortons y Dunkin’, y formatos de alto tráfico como McCafé y Andatti, la marca de café de Oxxo, recientemente renovada.
La presión competitiva también alcanza a Chilim Balam, que compite no solo con dulcerías especializadas, sino con la expansión de este formato dentro de tiendas departamentales como Liverpool y Sears, así como cadenas de cines, que han ampliado su oferta de confitería.
Pese a este entorno, la empresa muestra avances operativos. Al cierre del tercer trimestre, Grupo Nutrisa reportó ingresos por 624 millones de pesos, un crecimiento de 6.18% anual, mientras que el EBITDA alcanzó los 28 millones de pesos, apoyado en una red de 659 puntos de venta, según su reporte financiero.
La apuesta
Hacia adelante, la compañía apuesta por una estrategia de expansión de cinco años, centrada en franquicias, formatos multimarcas, kioscos y una ampliación del portafolio de productos. De acuerdo con su prospecto de colocación, esta estrategia permitiría incrementar en 1% las visitas a tiendas, una variable clave para mejorar márgenes y escala operativa.
“En los próximos cinco años, estimamos alcanzar un crecimiento anual de entre 10 y 15 nuevas ubicaciones para cada una de nuestras cuatro marcas insignia”, señala la empresa, que identifica al norte del país, la zona conurbada del Valle de México, así como Querétaro, Puebla y Veracruz, como regiones con alto potencial.
Para el mercado, sin embargo, el plan aún necesita catalizadores claros. Jiménez apunta a dos: capital fresco y una ejecución más agresiva.“Una inyección de inversión y un plan de expansión más ambicioso podrían cambiar la percepción. Incluso migrar a un modelo más intensivo en franquicias y vender la marca antes que el producto”, concluye.
El mensaje del mercado es claro: el regreso a Bolsa ya ocurrió, ahora Nutrisa necesita convencer a los inversionistas de que puede volver a crecer.















