En esta noticia

Las reservas petroleras probadas de Pemex, es decir, el petróleo que está en el subsuelo y es susceptible de extraerse con una probabilidad de éxito de 90% cerraron 2025 a la baja, por lo que ahora la empresa solo tiene petróleo para explotar por los próximos 8 años y nueve meses.

De acuerdo con el reporte 20F de Pemex, enviado a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés), las reservas petroleras de la empresa bajaron a 5,351.9 millones de barriles, lo que significó una contracción anual de 2.6%.

En el reporte, Pemex señaló que la caída fue resultado de una variación “ligeramente menor” en las reservas probadas, debido a descubrimientos, desarrollos, delimitaciones y revisiones.

“Los campos que se clasificaron como reservas disponibles debido a la perforación de pozos de desarrollo, nuevos descubrimientos y revisiones fueron principalmente: Ixachi, Bakte, Akal, Zaap, Teotleco, Maloob, Abkatún, Balam, Koban, Mulach, Tajín, Bricol, Coapechaca, Racemosa, Pokche, Takín, Taratunich, Tsimín, Tlacame, Nohoch, Sini, Homol, Konen, Xanab y Rabasa”, detalló Pemex.

La petrolera señaló que este año espera mantener la producción de hidrocarburos líquidos en 1.65 millones de barriles diarios, lo que representa aproximadamente 602.25 millones de barriles en el año.

Con base en esta estimación, las reservas 1P, que tienen 90% de probabilidad de éxito permitirían que el petróleo alcance para los próximos ocho años y nueve meses.

Además, Pemex busca obtener mayores reservas a partir de invertir más dinero en proyectos de aguas someras y tierra firme, en lugar de buscar petróleo en aguas profundas.

La justificación de la empresa es que los proyectos de aguas profundas, con una profundidad superior a 500 metros por debajo del nivel del mar, suelen ser “costosos y de largo plazo”, mientras que los de aguas someras y de tierra firme tienen potencial para generar resultados de corto plazo.

Esta declaración en la forma 20F contrasta con un Memorándum de Entendimiento entre Petrobras y Pemex que está por firmarse, y que busca que la firma brasileña ayude a México en la producción de petróleo en aguas profundas, así como en la producción de biocombustibles.

Profunda caída

El rescate a Pemex prometido por la Cuarta Transformación, un movimiento que se consolidó en el país cuando Andrés Manuel López Obrador llegó a la presidencia de México en 2018, no ha tenido un impacto en la reposición de reservas petroleras.

Al cierre de 2018, las reservas petroleras se ubicaron en 6,464 millones de barriles, por lo que al cierre de 2025, la caída acumulada es de 17.2%.

El primer objetivo de la empresa para este año es incorporar reservas de hidrocarburos para contribuir a la recuperación de la producción.

Para ello, la compañía que dirige Víctor Rodríguez se concentrará en impulsar actividades de exploración y desarrollo; aumentar las reservas a través de nuevos descubrimientos y reclasificaciones, así como la gestión del declive de la producción de los yacimientos, concentrando las actividades de exploración y producción donde Pemex tiene mayor experiencia y éxito.