

La informalidad laboral, uno de los problemas más grandes y arraigados del empleo en México, marcó su mayor nivel desde el tercer trimestre de 2023, de acuerdo con datos del Inegi.
En la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), el organismo que lidera Graciela Márquez detalló que la informalidad laboral afectó al 55.1% de la población al cierre del segundo trimestre de este año.
El mercado laboral mexicano se sustenta a través de la creación de empleos de baja calidad, pues la informalidad representa a las personas que cuentan con un empleo, pero que no tienen prestaciones mínimas de ley, que incluyen la seguridad social, fondo para el retiro o el acceso garantizado al salario mínimo.
De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) entre enero y julio de este año se han creado 201,699 empleos formales.
Los dos primeros años de este sexenio son los más bajos desde el inicio del confinamiento de la pandemia de Covid-19, en 2020.
Entre enero y julio de 2025 apenas se generaron 61,947 empleos formales, mientras que en el mismo periodo de este año se generaron 201,699, sin contar con el programa de incorporación de socios de plataformas de movilidad y delivery.
De acuerdo con el think tank, México, ¿Cómo vamos?, cada mes se deben crear aproximadamente 100 mil empleos formales nuevos para compensar la demanda de la población que se suma al mercado laboral, por lo que la generación de empleos hasta julio se queda corta por casi medio millón de empleos.
En sentido contrario, la tasa de ocupación en el sector informal alcanzó su mayor nivel desde que se tiene registro, al ubicarse en 30.24%, de acuerdo con datos recopilados por Banco Base.
Este indicador mide la cantidad de personas ocupadas en unidades económicas informales, es decir, aquellas operadas con recursos del hogar y sin constituirse como una empresa independiente.
“Por ello, que este indicador se ubique en máximos históricos confirma que, ante la ausencia de oportunidades en el sector formal, la búsqueda de empleo se está desplazando hacia unidades económicas que son estructuralmente menos productivas”, advierte Gabriela Siller, directora de Análisis Económico del banco.
















