Cuando una persona muere sin dejar testamento, entra en vigor la sucesión intestada. En estos casos, el Código Civil determina quiénes serán los herederos y cómo se repartirá la herencia. Este procedimiento suele implicar más gestiones administrativas, mayores costos legales y posibles conflictos familiares, además de resultados que pueden no coincidir con los deseos del fallecido.
La sucesión puede tramitarse ante un notario público si todos los herederos potenciales están de acuerdo con el reparto. Sin embargo, ante cualquier desacuerdo, el caso debe resolverse mediante un juicio sucesorio ante un juez. Mientras la vía notarial suele ser más ágil, aunque más costosa, la judicial resulta más económica, pero también significativamente más lenta.
Por qué conviene hacer testamento antes de morir
Contar con una sucesión testamentaria cambia el panorama por completo, ya que la voluntad del testador adquiere fuerza legal. Además de reducir tiempos y costos, permite elegir libremente a los herederos, designar un albacea de confianza y realizar legados específicos, como asignar bienes determinados a personas distintas.
Una de las dudas más comunes es si se deben enlistar todos los bienes; la respuesta es no. Se puede otorgar testamento sin presentar escrituras o documentos específicos, permitiendo la designación de un heredero universal que reciba la totalidad del patrimonio.
El testamento solo entra en vigor al momento del fallecimiento, por lo que el testador conserva el derecho de vender, donar o modificar su patrimonio y el documento mismo tantas veces como lo considere necesario durante su vida.
Cuál es la edad mínima para hacer testamento
En México, la edad mínima para testar varía según el estado: desde los 14 años en lugares como Puebla o Sinaloa, hasta los 18 en Jalisco y Michoacán, aunque la mayoría del país permite hacerlo desde los 16 años.
¿Se pueden heredar las deudas?
Respecto a las deudas del fallecido, estas no se heredan directamente de forma personal. Los pasivos se liquidan utilizando los bienes de la propia sucesión antes de la distribución de la herencia. Si las deudas superan al patrimonio, los herederos tienen la opción de aceptar la herencia a beneficio de inventario —para no comprometer sus bienes personales— o simplemente renunciar a ella si consideran que no les resulta conveniente.
Cuáles son todos los tipos de testamento en México
Existen aquellos que son de los más comunes y frecuentes, que suelen evitar discusiones y problemas con la sucesión:
- Público abierto: el más recomendable. Se hace ante notario y queda inscrito en el Registro Nacional de Testamentos.
- Público cerrado: lo redactas tú y lo entregas sellado al notario.
- Ológrafo: escrito a mano por ti, fechado y firmado. Debe depositarse en el Archivo General de Notarías.
- Simplificado: se otorga al comprar una vivienda, dentro de la escritura pública.
Mientras que los especiales van desde:
- Marítimo, militar o privado: solo en situaciones de emergencia.
- En el extranjero: válido si se hace conforme a la ley local o ante autoridad consular.
- Agrario: para ejidatarios, se tramita en el Registro Agrario Nacional.
En el sistema legal mexicano existen diversos tipos de testamentos, siendo el “Público Abierto” el más recomendable por realizarse ante notario e inscribirse en el Registro Nacional de Testamentos.
Es vital recordar que la ley protege el derecho a recibir alimentos de hijos menores, personas con discapacidad o padres dependientes, incluso si estos no fueron incluidos originalmente en el testamento. Esta flexibilidad permite planear el futuro patrimonial con libertad, asegurando que se respeten los deseos del testador y se eviten conflictos familiares prolongados tras su partida.