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Los especuladores elevaron por segunda semana consecutiva sus apuestas a favor del peso mexicano en el mercado de futuros de Chicago, impulsados por una menor aversión al riesgo tras el acuerdo entre EE.UU. e Irán y un entorno más favorable para los activos emergentes.

Durante la semana del 10 al 16 de junio, las posiciones netas especulativas que anticipan una apreciación de la moneda mexicana aumentaron en 7,988 contratos, o 12.5%, para ubicarse en 71,789 contratos, de acuerdo con datos de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC).

Con ello, las posiciones alcistas acumularon un avance de 31.3% en las últimas dos semanas, reflejando un renovado apetito por el peso entre inversionistas internacionales.

Peso y Medio Oriente

Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, atribuyó el incremento a una disminución de la incertidumbre relacionada con el conflicto en Medio Oriente y al comportamiento observado en los mercados previo al anuncio de política monetaria de la Reserva Federal.

El reporte también mostró un aumento significativo de la actividad en el mercado. El interés abierto creció en 63,106 contratos, hasta un total de 276,950, señal de una mayor participación de inversionistas y una mayor demanda por asumir o cubrir exposición al peso mexicano.

“Este incremento sugiere la entrada de nuevos participantes y un mayor interés por cubrir o asumir exposición sobre el peso mexicano en un entorno de mayor volatilidad”, dijo Gerardo Ferreira, Trading Operations Manager de Crosspoint.

Sin embargo, el posicionamiento entre los distintos participantes institucionales mostró señales mixtas.

Los Leveraged Funds, considerados inversionistas de perfil más táctico, incrementaron tanto sus posiciones largas como cortas, aunque estas últimas crecieron a un mayor ritmo. Como resultado, su posición neta larga se redujo 3.3%, al pasar de 50,978 a 49,274 contratos.

“La reducción marginal de la posición neta de los Leveraged Funds indica que los participantes más tácticos comienzan a adoptar una postura más prudente, privilegiando estrategias de cobertura frente a posibles episodios de volatilidad asociados a la política monetaria de la Reserva Federal, Banxico y el entorno geopolítico”, explicó Ferreira.

En contraste, los administradores de activos mantuvieron una visión más favorable sobre la moneda mexicana, respaldando una perspectiva positiva para el peso en el mediano plazo.

“La divergencia entre el mayor optimismo de los inversionistas de largo plazo y la cautela mostrada por los fondos apalancados sugiere que el mercado podría experimentar episodios de consolidación antes de retomar una tendencia más definida”, agregó.