

México se prepara para un evento meteorológico excepcional que podría marcar uno de los episodios de lluvia más intensos de la temporada.
El frente frío número 41 alcanzará su punto máximo el martes 17 de marzo, generando precipitaciones torrenciales de hasta 250 milímetros en menos de 24 horas en algunas zonas del sureste del país.
Para entender la magnitud del fenómeno, basta una comparación: la Ciudad de México recibe en promedio alrededor de 600 milímetros de lluvia en todo julio, el mes más lluvioso del año. En esta ocasión, casi la mitad de ese volumen podría caer en apenas una jornada en regiones específicas del sur de Veracruz, Tabasco y Chiapas.
El escenario se vuelve aún más complejo porque el sistema no llegará solo. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el frente frío interactuará con una vaguada polar en el Golfo de México y la corriente en chorro subtropical, una combinación que puede multiplicar la intensidad de las tormentas, expandir las lluvias a más estados y provocar fenómenos extremos como inundaciones repentinas, deslaves y vientos peligrosos.

Diluvio extremo: Veracruz, Tabasco y Chiapas podrían recibir 250 mm de lluvia en horas
El martes 17 de marzo será el día más crítico. Los modelos meteorológicos del SMN proyectan acumulados entre 150 y 250 milímetros de lluvia en un solo día en tres zonas especialmente vulnerables:
- Sur de Veracruz
- Occidente y sur de Tabasco
- Norte de Chiapas
Cuando precipitaciones de esta magnitud caen en pocas horas, los ríos responden con rapidez. En regiones como la planicie tabasqueña o las serranías chiapanecas, el aumento del nivel de ríos y arroyos puede volverse crítico en cuestión de horas, generando inundaciones repentinas.
El riesgo aumenta porque muchas de estas zonas ya presentan suelos húmedos, lo que reduce la capacidad de absorción del terreno y acelera el escurrimiento superficial.
Inundaciones, deslaves y apagones: los efectos en cadena que advierten los expertos
Las lluvias torrenciales no llegan solas. El SMN advierte que cuando se superan los 75 milímetros en pocas horas, comienzan a aparecer impactos en cascada.
Entre los principales riesgos destacan:
- Desbordamiento de ríos y arroyos. Las lluvias intensas pueden provocar crecidas rápidas en cuencas pequeñas y medianas.
- Deslaves en zonas montañosas. El norte de Chiapas y el centro-sur de Veracruz presentan pendientes pronunciadas y suelos arcillosos que, al saturarse, pierden estabilidad y pueden colapsar.
- Inundaciones urbanas. Municipios costeros de Tabasco y del sur de Veracruz suelen registrar anegamientos severos en colonias bajas, donde el drenaje es

- insuficiente ante lluvias extraordinarias.
A esto se suman descargas eléctricas, granizo y fuertes tormentas, fenómenos que suelen complicar las labores de emergencia y aumentar el riesgo para la población.
Nieve en marzo: siete volcanes de México podrían amanecer cubiertos de blanco
El impacto del frente frío no se limitará al sureste. La masa de aire ártico que acompaña al sistema provocará un descenso marcado de temperaturas en el centro del país, lo que abre la puerta a nevadas poco comunes en marzo.
Las cimas donde existe probabilidad de nieve o aguanieve son:
- Pico de Orizaba
- Cofre de Perote
- Popocatépetl
- Iztaccíhuatl
- Sierra Negra
- Nevado de Toluca
- La Malinche
Las temperaturas mínimas previstas en zonas serranas oscilarán entre -5 y 0 °C, suficientes para que la precipitación se transforme en nieve por encima de 3,500 metros de altitud.















