Un equipo de investigadores de la Universidad de Barcelona halló un fragmento de papiro con versos de La Ilíada, la épica griega de Homero, en el interior de una momia egipcia de aproximadamente 1,600 años de antigüedad. El descubrimiento fue realizado durante excavaciones en la antigua ciudad de Oxirrinco, en Egipto.
El papiro apareció en el abdomen de una momia masculina ubicada en la tumba 65 del sector 22 de la necrópolis de Al-Bahnasa. La estructura funeraria, construida con cámaras de piedra caliza y sarcófagos de madera, data del periodo romano y presentaba señales de deterioro y saqueo previo.
El hallazgo que cambia todo lo que se sabía de la cultura egipcia hasta ahora
Lo que convierte este descubrimiento en único es su naturaleza deliberada. Hasta ahora, los papiros encontrados en contextos de momificación contenían exclusivamente fórmulas mágicas o textos rituales. Es la primera vez documentada en la historia que una obra literaria griega forma parte intencional de un proceso de embalsamamiento.
Tras su análisis, los especialistas identificaron el fragmento como parte del canto II de La Ilíada, conocido como el “catálogo de las naves”, que enumera las fuerzas griegas en la Guerra de Troya. “Desde finales del siglo XIX se han encontrado numerosos papiros en Oxirrinco, pero la verdadera novedad es hallar un texto literario en un contexto funerario”, explicó el catedrático Ignasi-Xavier Adiego, uno de los responsables de la investigación.
Qué otros objetos preciados se encontraron
En la misma tumba también se encontraron objetos rituales de alto simbolismo: lenguas de oro y una de cobre colocadas en la boca de los difuntos para permitirles comunicarse con los dioses en el más allá. Si bien las lenguas de oro ya habían sido documentadas en excavaciones anteriores, la presencia de una pieza de cobre sigue siendo un enigma para los especialistas.
El hallazgo abre preguntas profundas sobre el intercambio cultural entre Grecia y Egipto durante la época romana. La presencia de literatura clásica en un ritual funerario sugiere una influencia helénica más arraigada de lo que se creía, y redefine la comprensión de las prácticas mortuorias en ese periodo histórico.
Los resultados fueron presentados en la Facultad de Filología y Comunicación de la Universidad de Barcelona, institución que mantiene activa esta misión arqueológica desde 1992. El descubrimiento no solo aporta datos sobre la circulación de textos clásicos en el mundo antiguo, sino que plantea una revisión del vínculo entre literatura, religión y muerte en el Egipto romano.