A pesar de que el pasaporte esté dentro de su período de vigencia, ello no garantiza que un pasajero pueda abordar un vuelo o pasar por un control migratorio. Si el documento presenta daños, páginas desprendidas, manchas significativas o información ilegible, las autoridades migratorias pueden rechazar su uso al no cumplir con las condiciones necesarias para validar la identidad del viajero.
En los países del espacio Schengen, como Italia, España y Francia, los controles migratorios emplean sistemas electrónicos para verificar la información contenida en el pasaporte. Por tal razón, un chip defectuoso o cualquier falla que impida la correcta lectura del documento puede ocasionar demoras, dificultar el ingreso o incluso frustrar el viaje, a pesar de que el pasajero tenga los demás requisitos en orden.
Pasaporte deteriorado: requisitos del Espacio Schengen
El control no se limita únicamente a la fecha de vencimiento. Un documento que sea vigente, pero que se encuentre deteriorado, ilegible o carezca del margen de validez requerido, puede no cumplir con las condiciones establecidas en Europa; en tal caso, la aerolínea o la autoridad migratoria podrían denegar el viaje. Antes de proceder con la compra del pasaje, resulta recomendable verificar que el pasaporte cumpla con los siguientes cuatro requisitos:
- Estado físico adecuado: sin desgarros, páginas desprendidas, manchas ni información ilegible.
- Validez mínima de 3 meses posteriores a la fecha prevista de salida del área Schengen.
- Emitido en los 10 años previos a la fecha de ingreso.
- Pasaporte biométrico (con chip) para facilitar el registro automatizado en frontera.
El sistema EES, en pleno funcionamiento desde el 10 de abril de 2026
El endurecimiento se encuentra contenido en el EES (Sistema de Entrada y Salida), que sustituye el sello manual tradicional del pasaporte por un registro biométrico digital. Su implementación comenzó de manera progresiva el 12 de octubre de 2025 y se encuentra completamente operativo desde el 10 de abril de 2026 en todos los puntos fronterizos del bloque.
En el primer ingreso, el viajero realiza el escaneo de su pasaporte, se captura una fotografía facial y se registran sus huellas digitales.
Por lo tanto, un documento deteriorado presenta hoy un riesgo mayor: si el chip o la zona de lectura no funcionan adecuadamente, el control migratorio se complica.
En contraste, el ETIAS, que es la autorización previa para viajeros que no requieren visa, como los ciudadanos colombianos, aún no está en vigencia y la Unión Europea tiene previsto implementarlo en el último trimestre del año 2026, por lo que, en el presente, no constituye un requisito.
Asimismo, es fundamental cuidar del pasaporte electrónico —que cuenta con chip desde 2015—: se deben evitar las grapas en la contratapa y no se debe llevar doblado en el bolsillo, ya que esto podría ocasionar daños en la antena, que es crucial para su lectura en cada frontera europea.