

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha demostrado su compromiso con la regulación del consumo responsable al suspender un bar en Puebla que exigía una propina obligatoria del 20%. La advertencia emitida es contundente y se extiende a todos los establecimientos del país.
Este tipo de acciones subraya la importancia del cumplimiento de las normativas establecidas en beneficio del consumidor, considerando que la exigencia de propinas no es compatible con las regulaciones actuales.

Atención, restaurantes: incluir propina sin autorización del cliente es ilegal y Profeco ya aplica sanciones
Un bar en la colonia La Paz de Puebla se ha convertido en un reciente ejemplo de las repercusiones que enfrenta cualquier establecimiento que implemente cargos automáticos de propina sin la debida notificación al consumidor. La Profeco, en respuesta a una denuncia anónima, procedió a la verificación y, como resultado, colocó los sellos de suspensión. El establecimiento no tiene autorización para operar hasta que subsane todas las irregularidades detectadas.
Adicionalmente, la situación no solo se limitó a la problemática de la propina, ya que se descubrió que el bar no ofrecía información clara respecto a las condiciones de sus promociones, ni especificaba de manera adecuada las medidas, contenidos o cantidades de los productos que comercializaba. Esto se vio agravado por incumplimientos en materia sanitaria, lo cual llevó a la intervención de otras autoridades competentes.
La propina en México es voluntaria y siempre lo ha sido: la regla que muchos negocios pasan por alto
La Profeco ha establecido lo siguiente: en todo el territorio nacional, la propina es un acto voluntario del consumidor. No existe legislación que obligue a los clientes a dejarla y desde luego, no hay autorización para que los establecimientos la incluyan de forma automática en la cuenta.
Incluir la propina en la factura sin solicitar la autorización del cliente infringe la Ley Federal de Protección al Consumidor. Cualquier comercio que lleve a cabo dicha práctica se arriesga a ser objeto de una verificación, así como a enfrentar la suspensión y las sanciones pertinentes.
Así actúa Profeco: denuncias anónimas, inspecciones inmediatas y sellos de suspensión
El procedimiento resulta ser sencillo y eficaz. Cualquier individuo está en la posibilidad de presentar una denuncia anónima ante la Profeco si advierte que un establecimiento está cobrando propina de forma obligatoria o está vulnerando sus derechos como consumidor. La entidad competente envía un equipo de verificación, documenta las irregularidades y, en caso de que las pruebas sean suficientes, procede a suspender el negocio de inmediato.
En lo que respecta al bar ubicado en la colonia La Paz, se procedió a colocar dos sellos de suspensión. Las puertas permanecerán cerradas hasta que el establecimiento demuestre haber corregido todas las irregularidades señaladas.











