El pasaporte mexicano debe conservarse en buen estado para seguir siendo un documento válido. Aunque en los últimos días volvió a circular información sobre este tema, la disposición no es nueva: forma parte del Reglamento de Pasaportes y del Documento de Identidad y Viaje, vigente desde hace más de una década, y establece las consecuencias para los documentos alterados o modificados.
En ese marco, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) contempla distintos supuestos según el estado del documento. No todos implican la misma consecuencia: en algunos casos el pasaporte pierde su validez, mientras que únicamente en una situación específica la autoridad puede retener físicamente el documento.
Qué documentos pueden ser retenidos por la Secretaría de Relaciones Exteriores
El artículo 6, tercer párrafo, del Reglamento de Pasaportes y del Documento de Identidad y Viaje establece textualmente:
“Los pasaportes o documentos de identidad y viaje que presenten alteraciones o enmiendas cuyo objeto haya sido modificar la información contenida en él, serán retenidos por la Secretaría o por la oficina consular, según sea el caso.”
Esta disposición aplica exclusivamente cuando existen alteraciones o enmiendas realizadas para modificar la información del documento. Es decir, el Reglamento prevé la retención únicamente ante un documento manipulado con fines de alterar sus datos.
Es importante diferenciar esta situación de otros casos previstos por la normativa. Un pasaporte puede perder su validez por presentar daños, hojas faltantes o alteraciones que dificulten identificar a su titular, pero eso no significa automáticamente que vaya a ser retenido por la autoridad.
Asimismo, el Reglamento también contempla la cancelación de un trámite cuando una persona presenta documentos falsos, alterados o información falsa durante la solicitud, así como los impedimentos judiciales o administrativos que pueden impedir la expedición de un nuevo pasaporte mientras permanezcan vigentes.
Qué recomienda la autoridad para evitar problemas con el pasaporte
La mejor forma de evitar inconvenientes es conservar el pasaporte en buenas condiciones durante toda su vigencia. Un documento deteriorado puede dejar de ser válido para identificarse o para realizar trámites migratorios.
Entre las recomendaciones más importantes se encuentran:
- Evitar roturas en la cubierta o en cualquiera de sus páginas.
- No realizar anotaciones, escritos, tachaduras ni modificaciones sobre el documento.
- Mantener legibles la fotografía y los datos personales.
- Proteger el pasaporte de humedad, manchas o daños físicos que dificulten la identificación de su titular.
- Revisar la fecha de vencimiento antes de organizar un viaje, ya que muchos países y aerolíneas exigen una vigencia mínima para permitir el embarque.
- No intentar corregir datos manualmente si se detecta un error; cualquier modificación debe tramitarse por las vías oficiales.
Estas disposiciones forman parte del Reglamento publicado en el Diario Oficial de la Federación el 5 de agosto de 2011, vigente desde el 6 de agosto de 2011, por lo que no corresponden a una medida reciente ni a una nueva disposición del Gobierno.