

Un fallo reciente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) cambió de manera radical la forma en que los ciudadanos pueden reclamar una indemnización por daños ocasionados por la infraestructura eléctrica.
A partir de esta resolución, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ya no podrá escudarse en trámites interminables ni en procesos administrativos complejos: las personas afectadas tendrán derecho a recibir el pago directamente en sus cuentas bancarias, a través de la aseguradora que respalda a la empresa estatal.

Un fallo histórico que simplifica el cobro de indemnizaciones
La SCJN determinó que los ciudadanos ya no están obligados a iniciar primero un procedimiento administrativo contra el Gobierno de México para reclamar una reparación del daño. Con esta resolución, se habilita una vía directa en la justicia civil, que permite demandar de forma inmediata a la aseguradora de la CFE.
El criterio se basa en la validez constitucional del artículo 147 de la Ley sobre el Contrato de Seguro, que autoriza a las víctimas a exigir el pago sin intermediarios ni demoras innecesarias. En la práctica, esto significa menos burocracia y una respuesta más rápida para quienes sufrieron daños por el servicio eléctrico.
Accidentes eléctricos: el origen del caso que llegó a la Suprema Corte
El cambio de criterio surgió a partir de dos amparos analizados por el Máximo Tribunal, vinculados a trabajadores de la construcción que resultaron gravemente lesionados por entrar en contacto con líneas eléctricas energizadas. Las descargas provocaron secuelas permanentes que afectaron su capacidad laboral y su calidad de vida.
La Suprema Corte concluyó que, cuando el daño proviene de un funcionamiento irregular de un servicio público esencial como la electricidad, el Estado debe responder de manera inmediata, sin trasladar la carga del proceso a las víctimas.
En qué casos la CFE deberá depositar dinero a los afectados
El mecanismo aplica siempre que exista una póliza de seguro vigente que cubra los riesgos derivados de la operación de la CFE. Esto incluye accidentes, lesiones, daños materiales o afectaciones económicas ocasionadas por instalaciones eléctricas defectuosas o mal mantenidas.
Si el monto asegurado alcanza para cubrir la totalidad del daño, la persona afectada podrá cobrarlo directamente mediante un juicio civil. El dinero deberá ser depositado sin pasar por instancias administrativas previas, lo que acelera significativamente la indemnización.

Qué pasa si el seguro no alcanza para cubrir todo el daño
La sentencia también contempla escenarios más graves. Si la póliza resulta insuficiente —por ejemplo, en casos de incapacidad permanente o pérdidas económicas elevadas—, el afectado no queda desprotegido.
En esos casos, la Suprema Corte estableció un esquema en dos etapas: primero, se cobra el monto máximo de la aseguradora; luego, se puede iniciar un procedimiento adicional bajo la Ley Federal de Responsabilidad Patrimonial del Estado para reclamar la diferencia directamente a la CFE, acreditando la falla o negligencia del servicio eléctrico.















