La política de inteligencia artificial de Estados Unidos se convirtió en un objetivo de ciberespionaje. En julio de 2026, el grupo TA419, identificado por Proofpoint como un actor de amenazas alineado con China y motivado por el espionaje, lanzó campañas de phishing contra especialistas en IA de think tanks, universidades y organizaciones del sector legal, haciéndose pasar por economistas y responsables de políticas tecnológicas.
La operación no comenzó con un correo evidentemente malicioso. TA419 primero buscó generar confianza mediante contactos aparentemente profesionales, como invitaciones para participar en un supuesto “AI Policy Advisory Committee” o propuestas para colaborar en informes relacionados con controles de exportación y cadenas de suministro de inteligencia artificial.
De acuerdo con Proofpoint, esta actividad probablemente responde a objetivos más amplios de inteligencia china para conocer la evolución de las políticas y la regulación de la IA en Estados Unidos, en un contexto marcado por la competencia estratégica entre ambas potencias, las acusaciones de destilación de modelos y los controles de exportación.
El objetivo: entrar en los círculos donde se discute la IA
A partir del 8 de julio de 2026, TA419 comenzó a hacerse pasar por Lynne Edwards Parker, exsubdirectora principal de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, para dirigirse a expertos estadounidenses en políticas de inteligencia artificial.
Posteriormente, el grupo utilizó la identidad de Heidi Crebo-Rediker, economista y especialista en política exterior. En ambos casos, los objetivos pertenecían a think tanks, universidades y despachos jurídicos de Estados Unidos.
La estrategia tenía una primera fase de acercamiento aparentemente legítima. Los atacantes invitaban a las víctimas a participar en un supuesto comité asesor de políticas de IA o a colaborar en un informe relacionado con el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, particularmente sobre controles de exportación y cadenas de suministro de IA.
Una vez que la persona respondía, TA419 enviaba una URL acortada que supuestamente permitía consultar más información. El enlace, sin embargo, terminaba en una página falsa de OneDrive diseñada para obtener las credenciales de acceso a la cuenta en la nube de la víctima.
De Anthropic a la Casa Blanca
El interés del grupo por los círculos de política de IA tampoco comenzó en julio.
En febrero de 2026, TA419 se hizo pasar por un alto ejecutivo de Anthropic para atacar a un analista de políticas de inteligencia artificial de un think tank estadounidense.
El correo utilizó como asunto “Request for Feedback on Military Integration of Claude”, una referencia al debate sobre la integración de los modelos Claude de Anthropic en el ámbito militar estadounidense. La campaña también conducía a una cadena de phishing diseñada para robar credenciales mediante la técnica Adversary-in-the-Middle (AitM).
El patrón muestra que la suplantación de identidad es una pieza central de la estrategia. En lugar de depender únicamente de mensajes genéricos o archivos maliciosos, el grupo utiliza nombres, instituciones y debates reales relacionados con el trabajo de sus objetivos para hacer que el contacto parezca legítimo.
El ataque también apunta a Microsoft 365
Una vez que la víctima ingresaba al enlace, TA419 utilizaba una cadena de redirecciones que terminaba en una página de phishing AitM dirigida contra Microsoft 365 y Entra ID.
Proofpoint identificó que la operación estaba basada en una versión personalizada de Frameless BitB, un kit de código abierto que utiliza la técnica Browser-in-the-Browser para simular una ventana legítima de navegación.
La particularidad de esta técnica es que el proceso puede parecer normal para la víctima. La página maliciosa retransmite en tiempo real el proceso legítimo de autenticación de Microsoft, mientras el atacante inserta código para monitorear la interacción.
De acuerdo con Proofpoint, la contraseña, el código de autenticación multifactor (MFA) y las verificaciones de acceso condicional pueden funcionar correctamente para la víctima, mientras el atacante captura las cookies de sesión generadas durante el inicio de sesión.
La firma también detectó un módulo personalizado que permite a TA419 conocer en qué punto del proceso de autenticación se encuentra la víctima y observar las sesiones en tiempo real. El código incluso puede aceptar automáticamente determinadas opciones para extender la sesión robada y enviar códigos de un solo uso cuando son validados.
Un grupo con objetivos más amplios
TA419 no limita sus operaciones al ámbito de la inteligencia artificial.
Proofpoint señala que desde al menos abril de 2025 ha observado campañas dirigidas y constantes de phishing de credenciales contra personas vinculadas con think tanks, contratistas de defensa, universidades y despachos jurídicos de Estados Unidos y Japón.
Durante 2026, el grupo también utilizó dominios que suplantaban a distintas organizaciones, entre ellas la Asociación de Intercambio Japón-Taiwán, The Heritage Foundation y el Foro Económico Mundial. También registró un dominio que imitaba el sitio oficial de Shinjirō Koizumi, ministro de Defensa de Japón.
Para Proofpoint, el ataque contra expertos en políticas de IA amplía un patrón que ya estaba presente en las operaciones del grupo, relacionadas con defensa, seguridad nacional, energía, relaciones internacionales y política exterior, principalmente en Estados Unidos y Japón.
La firma también ha observado actividad de otros actores alineados con China alrededor de la inteligencia artificial y señala que sectores como los semiconductores y las tierras raras forman parte de las industrias estratégicas que han sido objeto de campañas relacionadas con estas tecnologías.
Proofpoint considera probable que TA419 continúe dirigiéndose a think tanks y especialistas que trabajan en tecnologías y regiones de interés para el gobierno chino, así como utilizando la identidad de especialistas reales para acercarse a sus objetivos.
Ante este escenario, la firma recomienda a las organizaciones que podrían ser blanco de estas campañas utilizar mecanismos de autenticación resistentes al phishing, como las passkeys.
Para los usuarios, plantea verificar por un canal independiente cualquier contacto no solicitado relacionado con su área de especialidad, ya que podría formar parte de una estrategia de ingeniería social.