Un antiguo astrolabio de más de 1,000 años, considerado uno de los instrumentos científicos más avanzados de la Edad Media, volvió a captar la atención de la comunidad científica tras un estudio realizado por la historiadora Federica Gigante. La pieza fue identificada mientras analizaba la colección de la Fondazione Museo Miniscalchi-Erizzo, en Verona, Italia.
El hallazgo sorprendió a los especialistas al revelar inscripciones grabadas en árabe y hebreo, además de otras marcas cuyo significado todavía no ha podido esclarecerse por completo. Estas características convirtieron al artefacto en una pieza excepcional para comprender cómo circuló el conocimiento entre distintas culturas hace más de un milenio.
Descubren un misterioso “celular” de más de 1,000 años: de qué se trata el objeto que sorprendió a la comunidad científica en todo el mundo
El artefacto fue identificado por la historiadora Federica Gigante mientras estudiaba la colección de la Fondazione Museo Miniscalchi-Erizzo, en Verona, Italia. Lo que inicialmente parecía un antiguo instrumento astronómico terminó revelando una historia mucho más compleja.
La pieza contiene grabados en árabe y hebreo, además de modificaciones realizadas en distintos momentos de su existencia. Cada intervención quedó registrada sobre el metal y permitió reconstruir parte del recorrido que siguió el objeto entre diferentes regiones.
Los investigadores consideran que ese conjunto de inscripciones convierte al instrumento en un testimonio único del intercambio cultural que existió entre comunidades judías, musulmanas y cristianas. Incluso algunas anotaciones siguen sin poder traducirse completamente, por lo que continúan bajo estudio.
Por qué comparan este antiguo instrumento con un teléfono celular
Aunque el objeto fue bautizado popularmente como un “celular” de hace más de 1,000 años, en realidad se trata de un astrolabio, uno de los instrumentos científicos más sofisticados de la Edad Media.
Su comparación con un teléfono inteligente responde a la enorme cantidad de funciones que reunía en una sola pieza. Servía para calcular la posición del Sol, la Luna y las estrellas, determinar la hora, conocer la latitud durante un viaje e incluso resolver distintos problemas astronómicos.
En el mundo islámico también era utilizado para calcular los horarios de oración y orientar la dirección hacia La Meca. Gracias a esa versatilidad, el astrolabio fue considerado durante siglos una herramienta indispensable para astrónomos, navegantes y estudiosos.
Las inscripciones que siguen siendo un enigma para los especialistas
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los expertos fueron las marcas incorporadas por distintos propietarios a lo largo de los siglos. El instrumento fue adaptado varias veces mediante nuevas placas y anotaciones, lo que demuestra que continuó utilizándose durante generaciones.
De acuerdo con los investigadores, cada modificación refleja el paso del conocimiento entre distintas culturas del Mediterráneo medieval. Esa combinación de idiomas y correcciones convierte al objeto en una evidencia excepcional de la circulación de saberes científicos.
Aunque buena parte de las inscripciones ya pudo identificarse, otras permanecen sin una interpretación definitiva. Los especialistas continúan analizando la pieza con la expectativa de descubrir nuevos detalles sobre el recorrido histórico de uno de los astrolabios más extraordinarios que se conocen.