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En México, el año 2025 estuvo marcado por una profunda política de desarme. Según los datos oficiales más recientes, México registró un récord histórico en el aseguramiento de armas de fuego, superando cualquier registro previo en las últimas décadas. Este despliegue, coordinado entre las fuerzas federales y estatales, permitió retirar de las calles miles de armas de fuego de distinto tipo.

Sinaloa concentra la mayoría del desarme en México

Dentro del panorama nacional, el estado de Sinaloa es quién lleva la delantera con el mayor número de decomisos. Debido a la intensa actividad operativa y los enfrentamientos registrados en la región durante el último año, las autoridades intensificaron los patrullajes y cateos, logrando interceptar desde armas cortas hasta fusiles de alto poder y equipo táctico.

Este liderazgo de Sinaloa es causa de su concentración de recursos de inteligencia destinados a desarticular las células logísticas de los grupos delictivos. El reporte indica que una parte significativa del armamento asegurado en este estado posee características de uso exclusivo del Ejército, lo que subraya la magnitud del arsenal que circulaba ilegalmente.

México se destacó el año pasado por la gran disminución en la circulación del armamento.

A nivel nacional, el total de armas aseguradas durante 2025 superó las 16,000 unidades, una cifra que las autoridades califican como un éxito rotundo en la contención del flujo ilícito de armamento. Este logro es el resultado de la colaboración entre la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Marina y la Guardia Nacional, quienes han priorizado el sellado de rutas terrestres y aduanas.

  • Coordinación estratégica: El uso de tecnología no intrusiva en puntos fronterizos fue clave para detectar cargamentos ocultos.
  • Impacto en la violencia: Se estima que este decomiso masivo evitó miles de incidentes violentos en estados prioritarios.
  • Origen del armamento: Las investigaciones continúan apuntando a que la mayoría del equipo ingresó por la frontera norte, lo que mantiene la presión diplomática sobre el control de ventas de armas.

El gabinete de seguridad enfatizó que, aunque las cifras son positivas, el reto para este 2026 será mantener la tendencia a la baja en la disponibilidad de armas para grupos criminales, fortaleciendo la vigilancia en las principales carreteras del país y las zonas urbanas de mayor incidencia.