La Administración de Pequeñas Empresas de Estados Unidos (SBA, por sus siglas en inglés) anunció mediante memorando que los residentes permanentes con Green Card quedarán excluidos de los préstamos federales para pequeños negocios a partir del 1 de marzo. La medida restringe estos beneficios exclusivamente a empresas con propiedad totalmente estadounidense cuyos propietarios vivan en territorio norteamericano.
El cambio afecta los préstamos 7(a), un programa popular que ofrece financiamiento de hasta 5 millones de dólares para múltiples usos empresariales.
Cambios progresivos en los requisitos de préstamos a pequeños negocios
En diciembre pasado, la SBA ya había elevado las exigencias al permitir únicamente que empresas con máximo 5% de propiedad extranjera, de titulares de Green Card o de ciudadanos estadounidenses que residan fuera del país, pudieran acceder a estos préstamos.
El memorando emitido el pasado lunes elimina completamente esa opción del 5%. Anteriormente, las pequeñas empresas calificaban si al menos el 51% pertenecía a un ciudadano estadounidense residente en el país.
Críticas desde el Congreso
La restricción que entrará en vigor el próximo mes ha desatado críticas de legisladores demócratas de alto rango. El senador Edward J. Markey y la representante Nydia Velázquez, miembros destacados de los comités de Pequeñas Empresas en ambas cámaras del Congreso, condenaron el cambio de política.
“En lugar de apoyar a los inmigrantes legales que trabajan arduamente para iniciar o expandir un negocio, la SBA de Trump opta por el odio al prohibir que los titulares de la tarjeta de residencia reciban préstamos de la SBA”, expresaron los legisladores en un comunicado conjunto.
Markey reveló que en septiembre había recibido información directamente de prestamistas de la SBA sobre dificultades con los requisitos de verificación de ciudadanía. Los demócratas del Comité de Pequeñas Empresas del Senado enviaron en diciembre una carta a la agencia expresando su preocupación por los requisitos de ciudadanía y señalando una reducción en el volumen de préstamos otorgados.
Hasta el momento, la SBA no ha respondido a la correspondencia de los legisladores demócratas, según indicaron las fuentes consultadas.