Usar un asiento reservado en el Metro de la Ciudad de México puede salir caro. La Ley de Cultura Cívica contempla sanciones económicas, arresto e incluso trabajo comunitario para quienes ocupen los espacios destinados a personas con discapacidad, adultos mayores y mujeres embarazadas.
Quién puede usar los asientos reservados y por qué es una infracción sentarse en ellos
De acuerdo con el artículo 230 del Reglamento de la Ley de Movilidad del entonces Distrito Federal (Publicado en 2017), está prohibido viajar en zonas exclusivas o asientos reservados destinados a usuarios con discapacidad, personas adultas mayores o mujeres embarazadas.
Estos asientos se ubican, generalmente, junto a las puertas del vagón para facilitar el desplazamiento de personas con movilidad reducidas y están identificados con placas.
Según información de El Universal, la infracción queda establecida en el artículo 29 de la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México (2019), que sanciona a quien ingrese en zonas de acceso restringido en inmuebles destinados a servicios públicos sin autorización correspondiente.
De cuánto es la multa por sentarte en asientos reservados del Metro
Según la Ley de Cultura Cívica, ocupar un asiento reservado puede resultar en una multa de 21 a 30 Unidades de Medida y Actualización (UMA). Pero el castigo no se limita a pagar: también se contempla arresto de 25 a 30 horas o de 12 a 18 horas de trabajo comunitario.
Cómo se determina la sanción: el juez tiene la última palabra
La gravedad de la infracción -y por lo tanto el monto de la multa- la determina la persona juzgadora, quién tomará en cuenta si el infractor ya cuenta con amonestaciones o infracciones previas.
Las infracciones se clasifican del tipo A al tipo D según el artículo 31 de la Ley de Cultura Cívica; a mayor gravedad, mayor la sanción económica y mayor el tiempo de arresto o trabajo comunitario.
La recomendación es clara: respetar los asientos reservados no solo evita una sanción, sino que garantiza la inclusión y comodidad de quienes más lo necesitan en el trasporte público de la Ciudad de México.
Es importante aclarar que, en la práctica, es raro que alguien sea detenido únicamente por usar un asiento reservado. Generalmente primero hay apercibimientos o intervención de personal.