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Claudia Sheinbaum confirmó este miércoles que el acuerdo con Cuba para que médicos de la isla trabajen en territorio mexicano no se toca, no se negocia y no se cancela, sin importar lo que opine el gobierno de Donald Trump.
El contexto hace que la decisión sea aún más significativa. En las últimas semanas, una cadena de países, entre ellos Honduras y Jamaica, desmantelaron sus programas con médicos cubanos bajo una presión sostenida de Estados Unidos, que convirtió el aislamiento de Cuba en uno de sus objetivos diplomáticos más agresivos.
El secretario de Estado Marco Rubio llegó a calificar estas misiones de “forma de tráfico humano”, una etiqueta diseñada para condenar moralmente lo que otros gobiernos aceptaron como argumento suficiente para cortar lazos. La mandataria escuchó ese discurso y decidió ignorarlo.
México rompe la tendencia regional y defiende lo que sus vecinos abandonaron
Mientras ciertos países de América Latina erraron sus acuerdos con La Habana bajo la presión del gobierno de Donald Trump, México eligió el camino contrario. En su conferencia mañanera del miércoles, Claudia Sheinbaum fue categórica al responder si cedería ante las exigencias de Washington: el convenio bilateral permanece vigente porque, en sus propias palabras, “ayuda mucho a México”.
La decisión no es menor. La administración Donald Trump intensificó su ofensiva contra Cuba en los últimos meses: cortó el suministro de petróleo a la isla, impulsó sanciones y presionó a los países aliados para que expulsaran a los galenos cubanos.
El secretario de Estado Marco Rubio llegó a calificar estas misiones médicas de “forma de tráfico humano”, una narrativa que varios gobiernos de la región adoptaron sin mayor cuestionamiento. México, por ahora, no.
La razón es concreta: sin médicos cubanos, el campo mexicano se queda sin atención
La defensa de Claudia Sheinbaum no fue ideológica ni retórica; fue práctica. La mandataria recordó el papel que estos profesionales cumplieron durante la pandemia de COVID-19 y subrayó una realidad estructural que ningún discurso diplomático resuelve: los médicos y especialistas mexicanos no quieren ir a las zonas rurales más remotas del país.
“Es difícil conseguir que médicos y especialistas mexicanos salgan a muchas zonas rurales donde se necesitan”, reconoció, y añadió que los cubanos “están dispuestos a trabajar allí”.
Se trata de regiones con infraestructura sanitaria precaria, comparables a las zonas más aisladas del Amazonas o Centroamérica, donde la medicina cubana lleva décadas operando con pocos recursos y mucha adaptación.
Claudia Sheinbaum camina la cuerda floja con Donald Trump
La postura no implica que la relación entre México y Estados Unidos esté libre de tensiones ni que Claudia Sheinbaum ignore los riesgos. Su gobierno ya cedió en otros frentes: suspendió los envíos de petróleo a Cuba cuando Estados Unidos amenazó con aranceles a cualquier país que abasteciera a la isla, y mantuvo una posición cuidadosa frente a las amenazas de intervención militar contra los cárteles mexicanos.
Sin embargo, en este caso la presidenta trazó una línea. México tiene una relación histórica con Cuba que antecede a cualquier administración estadounidense, y la mandataria parece dispuesta a sostenerla, al menos en lo que respecta a la cooperación médica.