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Pagar con billetes a la hora de cargar gasolina o cruzar una caseta podría convertirse en cosa del pasado. La presidenta Claudia Sheinbaum presentó ante la Convención Bancaria, el pasado 19 de marzo, una iniciativa para establecer el pago digital como única vía válida en gasolineras y casetas de cobro de todo el país.

La medida, desarrollada en coordinación con el sector bancario, busca acelerar la transición hacia una economía digitalizada, aunque deja fuera del panorama a millones de personas que aún dependen del dinero físico para sus actividades cotidianas.

El plan establece que tarjetas de débito, transferencias electrónicas y plataformas como CoDi y DiMo serán la única vía de pago en gasolineras y casetas. Fuente: EFE

¿Qué cambia exactamente y cuándo entra en vigor este modelo de pago obligatorio?

El plan gubernamental contempla hacer obligatorio el uso de tarjeta de débito, transferencias electrónicas o plataformas digitales como CoDi y DiMo para pagar gasolina y peajes en carreteras federales.

Aunque no existe una fecha definitiva de arranque, la implementación está programada para avanzar de forma progresiva a lo largo de 2026, conforme se concreten los acuerdos entre el gobierno federal, la banca y las empresas operadoras de gasolineras y autopistas.

Algunas estaciones o casetas adoptarán el sistema antes que otras, por lo que la transición no será uniforme en todo el territorio.

Como parte del esquema de incentivos, los bancos exploraron la posibilidad de eliminar temporalmente las comisiones por pagos con tarjeta en gasolineras, aunque este beneficio aún no está confirmado de forma permanente y dependerá de negociaciones puntuales.

Quiénes corren más riesgo de quedarse varados si no se adaptan a tiempo

El mayor impacto recaerá sobre las personas que hoy manejan únicamente efectivo: quienes no tienen cuenta bancaria, quienes viven en regiones con conectividad limitada o quienes simplemente no utilizan aplicaciones móviles.

Para este grupo, la nueva norma puede traducirse en escenarios muy concretos: quedarse sin combustible en plena carretera, no poder cruzar una caseta o depender de terceros para completar el pago.

Según datos del Banco de México, actualmente circulan 3.4 billones de pesos en efectivo en el país, con un crecimiento anual del 7.3%, lo que refleja cuán arraigado sigue estando el dinero físico en los hábitos de la población.

La implementación será progresiva y dependerá de acuerdos entre autoridades, bancos y operadores. Fuente: archivo

Qué hacer hoy para no quedar fuera del sistema cuando la medida sea una realidad

La transición no será inmediata, pero lleva tiempo prepararse. Abrir una cuenta bancaria básica es el primer paso; muchas ofrecen servicios sin costo y sin requisito de saldo mínimo. Activar una aplicación bancaria en el teléfono y registrarse en plataformas como CoDi —que permite hacer y recibir pagos mediante código QR sin necesidad de tarjeta física— son opciones concretas para quienes prefieren no depender del plástico.

También vale la pena consultar con anticipación qué métodos de pago acepta cada gasolinera o caseta que se frecuenta, ya que la adopción será gradual y podría variar según la región.

El efectivo no desaparecerá del sistema financiero de México en su totalidad, pero en estos sectores específicos dejará de ser una alternativa confiable.